Banca & Finanzas

Palabra: REVISTA ECONOMY - ANUARIO 2018

Advierten que baja rentabilidad en la banca afectará los créditos a futuro

Asoban informó que la rentabilidad del sector se redujo a 10,8% a octubre de este año, tres puntos porcentuales menos a comparación de la pasada gestión

La rentabilidad del sistema financiero que se mide a través del ROE (Rentabilidad respecto al Patrimonio) continua su tendencia decreciente, situándose al 10,8% hasta octubre de este año, es decir una caída de tres puntos porcentuales a comparación de la pasada gestión, lo que podría tener un impacto negativo en los créditos a futuro. Asimismo, en el mismo periodo, el ritmo de crecimiento interanual de la cartera de créditos y los depósitos ha experimentado un crecimiento menor al de pasadas gestiones, un 12% y un 6,3% respectivamente, así lo señala la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban).

De acuerdo a la entidad gremial, la caída en la rentabilidad responde en gran medida a la mayor presión sobre el margen financiero (diferencia entre ingresos y gastos), cuyo crecimiento ha sido menor en los últimos años debido a la fijación de las tasas de interés activas máximas en los sectores regulados, así como el establecimiento de pasivas mínimas en los depósitos. Es así que Asoban señala que ante el reducido crecimiento de los depósitos y una regulación que norma límites de tasas y cuotas de cartera, el margen financiero podría reducirse aún más, “lo que tendría impacto en el incremento del patrimonio de la banca y por tanto, en una menor expansión futura de la cartera”.

No obstante, un informe de la entidad indica que la salud del sistema bancario es destacable, debido a los colchones con los que cuenta. “Desde la banca se considera relevante realizar una revisión al marco normativo, de manera que se preserve su sostenibilidad y se continúe impulsando el crecimiento económico”, afirma el documento.

En este sentido, Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de Asoban, indicó a Economy, que el cumplimiento de las metas ha sido un gran desafío para el sistema bancario que, hasta fin de este año estará cubierto con el 60% de la cartera de créditos con tasas reguladas, lo que implica que ante la elevación de los costos de captación, el margen financiero se reduzca, teniendo un impacto en los créditos.

“Lo anterior conllevó reducción en la rentabilidad, que pasó en los bancos múltiples de 17% (2014) a 11% (noviembre 2018). En cuanto a los resultados en términos de utilidades, a noviembre de 2018 fueron $us 217 millones, 15% menos. Entonces, menores utilidades para la banca significan menor capacidad de reinversión y generación de capital interno que permita apalancar el crecimiento de los activos de riesgo, entre ellos la expansión del crédito”, advierte el ejecutivo.

En otras palabras, se puede decir que el crecimiento de la cartera requiere ser acompañado por un crecimiento proporcional del patrimonio de los bancos, afirma Villalobos. 

 Leve crecimiento de la cartera 

En este marco, el 2018 el sistema bancario continuó expandiendo el crédito, principalmente en los sectores regulados, aunque el ritmo de crecimiento registrado en los primeros 10 meses ha sido levemente menor al de gestiones pasadas. En ese sentido, según datos de Asoban a octubre la cartera alcanzó a $us 22.184 millones, equivalentes a un crecimiento interanual de 12% ($us 2.352 millones)”. Mientras que a octubre las captaciones alcanzaron la suma de $us 24.929 millones, lo que denota un crecimiento de 6,3% en los últimos 12 meses ($us 1.486 millones).

La diferencia de crecimiento entre cartera y depósitos ha derivado en una brecha de $us 1.159 millones.

Por último, Villalobos señala que su sector considera importante retomar el acompañamiento entre el ritmo de crecimiento de cartera y depósitos, de manera que el sector se mantenga dinámico, sólido y solvente. “Hoy la coyuntura presenta una brecha entre el crecimiento de depósitos y cartera que, puede delimitar la expansión del crédito”, advirtió.

 

Análisis: 

Subir la tasa pasiva para mantener crecimiento

El ritmo de crecimiento de la cartera ha sido superior a los $us 2.000 millones a octubre, un ritmo importante para el sistema financiero, pero esto debido principalmente a la presión por cumplir con el 60% en créditos productivos y vivienda social, mientras que la depósitos y la liquidez no han crecido al mismo ritmo. Como consecuencia por primera vez en 12 años, según datos de la ASFI, existe un punto de inflexión, donde los depósitos están por debajo de la cartera. Todo esto ha hecho que los bancos bajen en su rentabilidad y por supuesto, esto repercute en el nivel de capitalización que van a tener los bancos en 2019 para adelante.

Considero que los bancos van a encarecer los depósitos para seguir con el ritmo de crecimiento, van a tener que subir su tasa pasiva para captar depósitos, entonces ese efecto sumado a que sigan con el 60% con techos en las tasas y con tasas más altas en los depósitos, van hacer que tengan que hacer crecer su cartera, pese a que es una tasa regulada, van a tener que crear vía volumen la misma rentabilidad.