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Palabra: Economía

América Latina necesita más tiempo para asumir el “fintech”

Según el informe anual del BID, los altos costos de acceso, las elevadas tasas de interés, la falta de productos y servicios que aporten valor a los usuarios, y la complejidad de uso son los principales factores que hacen de la industria financiera una de las menos apreciadas por los usuarios, sobre todo en regiones como América Latina y el Caribe

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), hay 1.166 emprendimientos en “fintech” o tecnología financiera en América Latina, un 66 % más que en 2017. “La ola ya ha llegado a los 18 países de Latinoamérica, las compañías digitales financiera se van consolidando y van creciendo. Hay mucho dinamismo”, señala Gabriela Andrade, especialista en mercados financieros del BID, en una nota publicada en el portal panamericanworld.com.

Sin embargo, siguen identificándose algunos problemas que todavía impiden un crecimiento más rápido del fintech en América Latina. Según el informe anual del BID, los altos costos de acceso, las elevadas tasas de interés, la falta de productos y servicios que aporten valor a los usuarios, y la complejidad de uso son los principales factores que hacen de la industria financiera una de las menos apreciadas por los usuarios, sobre todo en regiones como América Latina y el Caribe.

Hay algunos datos que ilustran muy bien esta situación: el 71% de los millennials —la generación nacida entre 1981 y 2000— prefiere ir al dentista antes que interactuar con su banco, y la mayoría no sabe identificar las diferencias entre su banco y otro, según una encuesta de Scratch, publicada por BBVA .

Una alta tasa de exclusión financiera
El Banco Interamericano de Desarrollo revela que América Latina y el Caribe tiene una elevada tasa de exclusión financiera. Unos 210 millones de personas, equivalentes al 46% de la población adulta, no tienen una cuenta bancaria.


A las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), que representan un 90% del total de las empresas de la región, se les dificulta el acceso a créditos por la falta de historiales crediticios o liquidez.

Crece el acceso a internet en América Latina
Sin embargo, este panorama de exclusión financiera podría cambiar, según señala el informe del BID, debido al rápido desarrollo tecnológico y al aumento del acceso a internet que está experimentando la región. Según el informe de Economía Móvil 2018 , el 50% de la población de América Latina ya cuenta con acceso a internet móvil y, en el futuro, se espera que siga creciendo a pasos agigantados.

Las empresas fintech están aprovechando estos dos factores para liderar la transformación del sector financiero, ofreciendo procesos más eficientes, nuevos modelos para la obtención de créditos y aplicaciones móviles que benefician a individuos, pymes e, incluso, a las propias entidades financieras tradicionales.

La segunda edición del informe Fintech en América Latina 2018, realizado por la División de Mercados de Capital e Instituciones Financieras y Finnovista, identificó 1.166 emprendimientos fintech en la región, un aumento del 66% con respecto al año anterior.

Un mercado en crecimiento para las “fintech” latinas
El informe muestra que un 46% de las fintech tienen como misión ofrecer soluciones al mercado de consumidores y las PyMEs, sub-atendidos por los bancos tradicionales. Y en países como Bolivia, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y Paraguay, el 100% de las fintech afirmaron tener a consumidores y/o PyMEs como sus principales clientes.

México es el primer país de la región que ya cuenta con una ley para regular las instituciones de tecnología financiera , lo que permite una mayor certeza jurídica y establece un marco que asegura una competencia justa entre las fintech y las instituciones bancarias tradicionales.

Por su parte, el informe “Panorama global del fintech y resultados de América Latina”, realizado por la Anif para la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), reportó que el 36 % de las entidades tiene alianzas; 29 % tienen sus propios laboratorios digitales; un 21 % opta por outsourcing de servicios; y el 9 % adquiere empresas tecnológicas.