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Palabra: CAPITAL HUMANO

Jefes adictos al trabajo: cuatro decisiones que deberá tomar para lidiar con ellos

Negocie la asignación de tareas. Racionalice la actitud del líder y sea transparente sobre sus conflictos, pero con cordialidad. El control emocional cobra especial relevancia

 

Convivir con un jefe ‘workaholic’ o adicto al trabajo puede convertirse en un dolor de cabeza si no se establecen límites a tiempo. Por eso, los expertos explican a Gestión cómo transmitir con eficacia al líder las incomodidades y necesidades del equipo, según una nota en Gestión. 

1) Preguntar antes de tomar el empleo

En los procesos de selección, el postulante también tiene la oportunidad de evaluar a la empresa para saber si será cómodo y gratificante trabajar en ella.

“Es muy válido pedir información necesaria para aclarar cualquier duda al respecto, siempre en el marco de la cordialidad y respeto”, señala Luis Camarena, docente de la diplomatura de Coaching Profesional de la PUCP.

También tome en cuenta de que una pregunta mal direccionada puede descalificarlo. Por eso, Johanson Vega, docente de la Universidad Tecnológica del Perú, aconseja realizar las siguientes interrogantes: “¿De qué forma se asigna la carga laboral?, ¿existe un manual de funciones? o ¿qué criterios se tienen en cuenta para la asignación de proyectos?”.

2) Asumir el reto y racionalizar las emociones

Solo si se tiene un correcto control emocional, “será mucho más interesante trabajar con un ‘ workaholic’ debido a que lo que nos indique podremos asumirlo como un reto y no como una orden”, explica la sicóloga Tatiana Cuadros.

Por ejemplo, si el jefe llega al trabajo con el ceño fruncido, el colaborador debe ser consciente de cómo le hizo sentir esa expresión y racionalizarla, aconseja Cuadros, para no sugestionarse si está molesto por su desempeño. “Esto permite modular las conductas para no perder horas laborales en tratar de explicar las emociones y conductas de otros”, agrega. De esta manera, se acierta en eficacia y eficiencia.

De lo contrario, si el cerebro percibe los estímulos externos como una amenaza y no como parte de su vida, este segregará neurotransmisores que indican al cuerpo que se encuentra en peligro, lo cual genera estrés, agotamiento o enfermedades.

3) Conversar, proponer y llegar a un acuerdo

No tenga miedo de lidiar el problema de forma directa en una conversación.

Algunas personas optan por no decir que tienen demasiado trabajo porque creen que no serán considerados para futuros ascensos o que quizá no renueven su contrato.

Exponga los aspectos que le incomodan, aquello que está dispuesto a aceptar y lo que no, pero sin resentimientos, resalta Camarena.

“Es fundamental explicar y detallar la situación que está pasando, pero sin mencionar palabras que acusen”, indica Vega.

4) Buscar otras áreas de apoyo y estrategia

Consulte al resto del equipo si tiene similar percepción de la situación. Si las cosas no cambian después de una conversación grupal con el jefe, busque dialogar con una instancia superior o RR.HH. Estas deberían entrenar a los directivos para promover “una de las nuevas tendencias organizacionales: cuidar al cliente interno para que este genere lo mismo con el externo”, menciona Vega.

 

 

Silvana Cárdenas, Country Manager de Right Management Perú, reconoce que según el perfil demográfico del equipo, se puede afianzar un programa de capacitación y metas alcanzables.