Industria

Palabra: EMPRENDEDOR

Máximo Ribera, de vendedor ambulante a fundador de la microempresa Q’ Delicias Cuñapé

Con bastante perseverancia para emprender, Ribera tuvo éxito en el segundo intento y abrió su negocio propio. Actualmente, es el fundador y propietario de la microempresa Q’ Delicias Cuñapé. Otros de sus anhelos es abrir una panadería

 

No tuvo la dicha de conocer a su padre biológico, se crió solo con su madre y por esa razón a una edad tan temprana, entre los 13 y 14 años, aproximadamente, salió de su casa a buscar trabajo, porque venía de un hogar de escasos recursos.

Su madre, Mónica Sanchez, le hizo estudiar en algunos talleres de mecánica, pero no era lo suyo y optó por dedicarse a vender en las calles productos como gelatina de pata, salteñas, periódicos y hasta que por alguna casualidad de la vida se topó con un amigo vendiendo cuñapé, en la zona de las Siete Calles.

“Vendí gelatina de pata, tenía que madrugar, antes no se vendía en vasos desechables era en vasos de cristal, directo del freezer al cajón y encima agarrar hielo haga frío o  calor, con las manos peladas”, recuerda. 

Su mentor fue José Alfredo Chilo, más conocido como ‘papi’, a quien respeta y agradece mucho por abrirle un espacio en su hogar, y darle la oportunidad de aprender este oficio.

Empezó horneando y elaborando cuñapé, hasta que decidió cambiar de área. “Observé que mis compañeros de trabajo ganaban más vendiendo en las calles que trabajando adentro en la producción, y no era que ganaba poco, ganaba bien, pero siempre me gustó ganar un poquito más", comenta y agrega que empezó a vender en las calles y en diversos mercados. Además, fue el primer vendedor de cuñapé fuera del aeropuerto El Trompillo antes que se traslade a Viru Viru.

“Ganaba muy bien, ya a mis 15 años intente abrir mi propio negocio de cuñapé, pero como era muchacho y sin experiencia, me fue mal. Algunos compañeros se me hacían la burla, pero no le daba importancia. 10 años más tarde, ya con más experiencia, retomé esta actividad y al día de hoy soy el propietario de este negocio que lleva 30 años, y cuento con unos 41 años trabajando en este rubro”, indica.

Inició comercializando 300 cuñapés al día en la Terminal antigua y, posteriormente, se trasladó a la nueva Terminal Bimodal, donde tuvo la oportunidad de entrar y fundar la microempresa Q’ Delicias Cuñapé. Fue el primer proveedor y productor de cuñapé, y a la fecha elabora alrededor de 5.000 unidades al día. 

"Lo que más me motiva para seguir adelante en esta vida son mis hijos, mis hijas y todos mis nietos, por ellos me sacrifiqué siempre porque no quiero que sufran como yo sufrí o como tal vez sufrió mi esposa, quiero sacar adelante a toda mi familia”, expresa Máximo, un poco compungido. 

Q´ Delicias Cuñapé

La microempresa en sus inicios también elaboraba cuñapés abizcochados, pero ahora, por falta de tiempo, solamente se dedican a producir cuñapés blandos, en dos tipos: el normal y el especial. Este último es más grande y tiene mucho más queso.

El fundador de la empresa destaca que muchas personas prefieren consumir los cuñapés Q’ Delicias por la calidad y el sabor único que tiene. "Como dice su nombre son deliciosos, y a pesar que es el más pequeño entre la competencia muchos lo prefieren", agrega.

Un hito importante en la microempresa fue invertir en máquinas industriales para aumentar la producción de cuñapés, asimismo experimentar en nuevas recetas para mejorar la calidad de sus productos. 

Proyectos a futuro

Otras de sus metas es abrir una panadería donde pueda vender no solo cuñapé, sino que también distintas masas típicas, además de una variedad de panes donde pueda atender a todo el público en general, bajo la marca de Q’ Delicias.

Además, a futuro, piensa expandirse a otros mercados tanto local como a nivel nacional. “Apuntamos a llegar a otro departamento porque gracias a Dios mi marca está registrada entre los clientes, y sé que si llevo mis cuñapés al occidente del país manteniendo mi marca va tener buena acogida, pero hay que analizarlo y planificarlo bien porque comercializar un producto a otro departamento no es fácil, pero tuviera el respaldo de que ya es conocido”, manifiesta.

Indica que ha fracasado varias veces, pero de esos fracasos ha aprendido a no rendirse y a seguir hacia adelante. Máximo aprovecha en dar un pequeño consejo a las personas que quieren emprender: Que no se endeuden y si tienen capital que lo inviertan en su emprendimiento, y si no tienen capital que se dediquen a ahorrar primero para después emprender. "Muchas veces en los emprendimientos uno se equivoca y fracasa, y fracasar en un emprendimiento y quedar con una deuda más sin saber de donde pagar es triste, mejor primero hay que ahorrar”, finaliza el emprendedor.