Palabra: Estudio

Industria del retail deberá recurrir a la tecnología y a los descuentos para sobrevivir

Se espera una gran contracción de las ventas minoristas de productos no esenciales como ropa, zapatos, perfumes, productos electrónicos, entre otros.

Es ya conocido que ante la pandemia el consumidor ha optado por priorizar gastos en productos básicos y esenciales, relacionados con alimentos y medicinas. Esto ha generado que las ventas de productos no esenciales registren estrepitosas caídas en distintas partes del mundo en los meses de marzo y abril, además que las proyecciones señalan que los números se mantendrán en rojo durante todo el 2020.

Por ello, un estudio de Euromonitor International señala que la industria del retail (mercado minorista) está viviendo “un shock sin precedentes” y que para sobrevivir a este tiempo deberá recurrir a distintas estrategias como descuentos y potenciar de manera acelerada las ventas en línea.

No se tiene aún certidumbre de cuándo terminará el confinamiento al que están sometidos la mayor parte del mundo por la propagación del Covid-19, pero el estudio señala que aun con un riguroso sistema de bioseguridad y de control de casos, los temores de los consumidores harán que estos se mantengan alejados de las tiendas durante el 2020.

A esto se suma la contracción económica mundial que se registrará en este año, lo cual pondrá aún más presión de las personas para evitar comprar bienes no esenciales como ropa, vestimenta, perfumes, aparatos electrónicos y otros, para destinar los recursos a alimentos y medicinas.

“Algunos minoristas están explorando la declaración de quiebra para reestructurar la deuda y otros están tomando préstamos contra sus líneas de crédito para garantizar un flujo de caja adecuado”, detalla el estudio.

El problema no solamente está en la demanda, sino que la oferta también tendrá problemas en la cadena de suministro que está afectada por el Covid-19 y la producción en sí de los bienes que se verán mermadas, ya que grandes países como China, que si bien están retornando al trabajo, no lo están haciendo al 100% de su capacidad. Además, mientras no exista la vacuna, siempre estará latente la posibilidad de un rebrote del virus, lo cual volvería a generar políticas de confinamiento.

Esto provocará una mayor diversificación de la cadena de suministro con una mayor participación de producción local.

No a todos les irá mal

En toda crisis siempre hay ganadores y perdedores, en este caso las tiendas minoristas de alimentos y medicinas, si bien no estarán en bonanza por los distintos problemas logísticos relacionados al confinamiento, el estudio señala que al menos estarán en mejor posición que los retailers de bienes no esenciales.

“Los minoristas de comestibles en línea vieron cómo sus sistemas se saturaban a medida que los consumidores se abastecían de alimentos, pañuelos de papel, higiene y suministros de limpieza”, señala el estudio.

El documento también ve la entrada disruptiva de las empresas y aplicaciones de entregas a domicilio, que “se convirtieron en servicios esenciales de la noche a la mañana”.