Palabra: INVESTIGACIÓN

Crisis del Covid-19 obliga a empresas bolivianas a cero incrementos para 2020-2021, retraso del pago variable y vacaciones colectivas

Un estudio de Human Value revela que un 15% de las empresas encuestadas ya implementó la reducción del 10% al 30% del salario mensual de forma voluntaria o acordada. En plena cuarentena, casi el 50% de las organizaciones han aplicado el teletrabajo  

 

La cuarentena total en Bolivia, que ya lleva dos meses, ha obligado a las empresas a tomar decisiones laborales estratégicas. El 67% de estas compañías ha determinado eliminar o posponer todos los incrementos de salarios proyectados para este y el siguiente año, un 21% diferir el pago variable, mientras que un 18% implementó otorgar vacaciones colectivas e individuales.

Así lo revela el estudio Análisis y decisiones estratégicas laborales en tiempos de Covid-19 realizado por Human Value, que es parte del holding BPO Center. La encuesta fue aplicada a finales de abril a 80 empresas de Santa Cruz (82%), La Paz (15%) y Cochabamba (3%), de seis sectores diferentes.

Hoy las empresas enfrentan un escenario con una fuerte caída en sus ventas, descenso de utilidades y márgenes. En ese entorno, se han tenido que hacer ajustes en el área de los recursos humanos.

La investigación señala que el 67% de las empresas encuestadas están optando por eliminar o posponer todos los incrementos salariales proyectados para este 2020 y el 2021 (ver infografía #1). “Prácticamente, hay un freno de costo laboral en la mayoría de las empresas”, afirma Denise Hurtado, CEO de BPO Center.

Lo positivo de esta primera práctica, señala el estudio, es que permite a las empresas tener una claridad sobre los costos de la planilla salarial y definir, a partir de esto, estrategias que permitan sostener el negocio en el futuro.

Mientras que lo negativo es que hay riesgo de desmotivación del colaborador que da la ‘milla extra’, por sus esfuerzos en mantener la productividad de la organización, limitándolo a innovar y crear nuevas formas de hacer negocios, agrega Hurtado.

Infografía #1

La segunda práctica más usada es que el 21% de las empresas están optando por diferir el pago variable, es decir, cambiar la periodicidad. “Han suspendido los pagos variables hasta que se demuestre que hay ventas o han cambiado de periodicidad al señalar que no lo van a pagar de manera trimestral, sino semestral o anual”, acota Denise Hurtado.

Esta opción busca sostener las empresas en el tiempo, además de ofrecer tranquilidad a los colaboradores sobre la remuneración que recibirán, pero con un retraso. Sin embargo, las empresas tienen que estar listas para garantizar en el tiempo lo que acordaron, y es una cuenta por pagar.

Otra estrategia aplicada, que muestra el estudio de Human Value, fue que el 18% de las empresas encuestadas implementó otorgar vacaciones colectivas e individuales es sus trabajadores.

Lo bueno de esta práctica es que ofrece el beneficio del salario seguro, garantizando de cierta forma una mayor productividad al retorno de las actividades con el 100% de los colaboradores. Lo malo es que asumir 0% de ingresos por un periodo prolongado puede no ser sostenible para muchas empresas. Todo depende de las reservas de la organización.

El 83% de las empresas que decidieron usar esta práctica, son organizaciones con más de 1.000 trabajadores, y principalmente de los sectores servicios y comercial, cada uno con 33%.

El informe también revela que un 15% de las empresas encuestadas ya implementó la reducción del 10% al 30% del salario mensual de forma voluntaria o acordada, pese a no tener la aprobación del Ministerio de Trabajo porque sus oficinas estaban cerradas. Es decir, piensan regularizar su situación una vez pasada la cuarentena.

Esto se dio, en su mayoría (80%), en empresas entre 100 y 1.000 trabajadores y del sector industrial e hidrocarburos (40%) y comercial (40%).  

Denise Hurtados señala que pese a que esta práctica da a la empresa la posibilidad de sobrevivir y evitar el cierre, se pierden compromisos, talentos y vínculos laborales. “A nivel internacional y muchas las principales compañías han optado por esta práctica”, explica.

Oriana Hoyos, presidenta de la Asociación Boliviana de Gestión Humana (Asobogh), observó que hay riesgos en estas prácticas que se vienen realizando sin el visto bueno del Ministerio de Trabajo. Por ello, instó a no perder en cuenta este tema legal, que sí podría volverse en un problema al volver a la normalidad con el funcionamiento de las direcciones de trabajo.               

Cabe señalar que las empresas están aplicando más de una práctica a la vez, es decir, una combinación de las mismas.

Por otra parte, buscando preservar el empleo, el estudio propone una serie de soluciones que  buscan gestionar estructuras responsablemente y que se pueden aplicar en este nuevo normal (ver infografía #2). “Este nuevo normal nos ha mostrado que hay posiciones que ya no agregan valor en nuestra organización, que fueron importantes y claves pero que ahora no agregan valor. O personas con habilidades que ya no acompañan el nuevo normal”, indicó Hurtado.

Hoyos acotó que la crisis va a pasar tarde o temprano y debemos esforzarnos por mantener la relación, el engagement de largo plazo con nuestros colaboradores.

“Si bien hay prácticas que muchas empresas la van a necesitar hacer para poder sobrevivir o para poder continuar con un futuro, es necesario gestionar la comunicación en estos tiempos de incertidumbre”, indicó la experta en gestión humana, remarcado que la comunicación juega un rol importante, no solo ofreciendo información, sino dando una seguridad a los colaboradores, conectándose con ellos y con un discurso desde la empatía y el entendimiento.

Luego de que pase esta crisis -acotó- se va a necesitar de estos talentos para que la empresa siga creciendo. “Son tiempos difíciles, pero es el mejor momento para comprometer al trabajador a partir de una comunicación que sea cercana, sincera, permanente, proactiva y coherente”, expresó.

Infografía #2

El teletrabajo se consolida

El 49% de las empresas bolivianas aplicaron el teletrabajo en sus organizaciones, principalmente el sector masivos (80%), laboratorios (65%) y banca (55%). Los que menos lograron moverse al teletrabajo fueron los sectores industrial e hidrocarburos (36%).

Las empresas con menos de 100 trabajadores fueron los que aplicaron más rápida a esta nueva modalidad (67%).

De las empresas que aplicaron el teletrabajo, solo el 21% indicó haber aplicado un sistema de control de horarios y carga de trabajo en el personal bajo la modalidad de teletrabajo. “La mayoría no está midiendo productividad, pero sí hay formas de medirlos, aunque por el momento no son precisas”, indica Hurtado y agrega que otras empresas se miden por sus objetivos a cumplir.