Política

Palabra: Rodrigo Bedoya - presidente de ABA

"Proyectamos que desde finales del 2020 se vendan pólizas por canales digitales"

La venta de seguros por canales digitales es el nuevo reto del sector. El potencial de crecimiento está en las nuevas generaciones, quienes realizan sus transacciones y compras por internet, sostiene el titular de ABA

El presidente de la Asociación Boliviana de Aseguradores (ABA), Rodrigo Bedoya Diez de Medina, mostró una radiografía del sector asegurador. Explicó que en un año electoral las decisiones de inversión en seguros generales toman una pausa, lo que genera que el crecimiento sostenido de dos dígitos que se venía dando en años pasados, el 2019 sólo alcanzará a 7%.

El representante indicó que el reto del sector apunta a la digitalización, proponen que las pólizas sean vendidas de forma digital para avanzar y que el mercado crezca, ya que las nuevas generaciones están más familiarizados a la compra y venta a través de internet. Las nuevas generaciones representan para el sector un gran potencial de crecimiento.

¿Cuál fue el comportamiento de los seguros generales en el primer semestre?

Este año el crecimiento en ramos generales se ha se ha ralentizado. De enero a junio estamos con un crecimiento del 5%, por debajo vimos en años anteriores. Pero también podríamos atribuir a ese crecimiento de un solo dígito al año electoral.

Siempre los años electorales representan una suerte de pausa en las decisiones de inversión, tanto públicas como privadas, y esperamos que luego de las elecciones se vuelva a dinamizar la economía y el sector retome el crecimiento a doble dígito.

El segundo semestre tiende a ser un poco más, un poco más activo, se suscriben o se renuevan cuentas importantes. Entonces existe la posibilidad de que desde que se puede incrementar en el segundo semestre, ojalá, pero no creo que vamos a llegar a dos dígitos que como proyección podríamos esperar razonablemente un 6 o un 7% de crecimiento.

¿Cuáles son las proyecciones que tiene el sector hasta fin de año?

No creo que vaya a ser superior, esto para los seguros generales. En los seguros personales continuamos viendo un crecimiento de doble dígito, de enero a junio este año el crecimiento fue de 15%, es un rubro que continúa creciendo a una velocidad mayor que los seguros generales.

¿Cuánto es la penetración de seguros en Bolivia?

La penetración de los seguros se mide por el porcentaje de seguros en el PIB. En Bolivia es 1,3%, en Chile es 4,7%, en Puerto Rico es el 15%, con estos datos nos damos cuenta que tenemos unos de los más bajos de la región, el más bajo es de 1.2%, así que estamos ahí, en la parte baja de la balanza y el reto es cómo incrementar y cómo incrementar.

¿Qué aspectos frenan el crecimiento de la industria aseguradora?

El sector goza de buena salud. Todas las compañías de mercado están sólidas desde un punto de vista financiero y con capacidad de poder crecer un poco más. Una de las limitaciones es la legislación actual en Bolivia, que no nos permite vender pólizas por medios digitales.

Por ley, las pólizas deben ser impresas y ser firmadas físicamente por los asegurados, y eso es una limitación que nos que nos está impidiendo probablemente poder crecer a ratios mayores.

¿Qué acciones se están tomando para concretar este proyecto?

Estamos trabajando de la mano con la autoridad en un anteproyecto de ley que incluye todo lo que tendría que ser modificado, para ello contratamos los servicios de una consultora española especializada en el tema.

Esperamos que se concrete en los primeros meses del próximo año, a más tardar, y esperar que los poderes legislativos modifiquen las normas que están contenidas en el Código de Comercio y Ley de Seguros y se viabilice la posibilidad de vender pólizas de seguro digitalmente.

¿Cómo beneficiará al sector la venta de pólizas a través de internet?

Las implicaciones son enormes, porque hoy día vemos que los millennials ya constituyen un segmento muy importante de la economía y son una generación que viene acostumbrada a resolver todo desde el teléfono, desde realizar sus operaciones financieras hasta pedir una hamburguesa. Es todo desde el celular.

Si esperamos que esta generación tome la decisión de agarrar el auto, ir una compañía de seguros, parquear, entrar e invertir la mitad de la mañana o tarde para ver de cotizar y luego volver a recoger su póliza, esto no sucederá. Ellos no están acostumbrados a eso y eso es una forma antigua de negocios. El sector debe subirse al vehículo digital.

Será sencillo pensar en la facilidad de adquirir una cobertura segura. Las nuevas tecnologías permitirán que la gente empiece a comprar más seguros, porque podrán comprar una póliza desde su celular en cuestión de minutos y posteriormente reclamar un siniestro también desde su celular.

¿Qué países ya están aplicando estas tecnologías digitales?

En algunos países de Centroamérica la legislación ya está vigente. Pero la pregunta que yo le hago a la autoridad es ¿por qué Bolivia siempre tiene que ser el último? ¿Por qué Bolivia no podría ser un pionero en esta tendencia?, el país podría ser el segundo de la región en vender seguros digitalmente. 

Estamos trabajando de la mano con una empresa especializada, con metas puntuales, concretas, con plazos determinados y hasta finales del próximo año nos propusimos tener la legislación vigente que nos permita transar digitalmente.

¿Somos el único país que no aplica estas prácticas?

No somos el único país. Hay todavía varios países que no tienen implementadas las tecnologías digitales, como Paraguay y Perú, en chile ya están aplicado.  

El mercado asegurador tiene nuevos actores ¿Qué significa para el sector el incremento de ofertas?

Tenemos algunos nuevos actores, otros que se diversifican, como el Banco de Crédito que ya tenía seguros personales y ahora tiene el de seguros generales. El Banco Unión sacó al mercado dos compañías, tanto de seguros personales y generales, Univida y Unibienes. Y el más reciente, del Grupo Fassil, con su compañía Santa Cruz Vida y Salud, seguros y reaseguros personales.

Cualquier mercado, mientras más competencia tenga es mejor. Esto obliga a que las compañías inviertan más y sean más eficientes. Mientras más opciones exista, será bueno para el asegurado.