Balance de la Banca creció en $us 1.443 millones en 2024, pero enfrenta riesgos de mora, advierte experto
A pesar de experimentar un balance en expanción de $us 1.443 millones en 2024, comparado con el año anterior, el sistema bancario boliviano muestra señales de alerta por la mora creciente, la escasez de dólares y una fuerte dependencia del BCB, advirtió Roger Mario López, economista especializado en banca.
El sistema bancario boliviano cerró 2024 con un balance en expansión, pero bajo crecientes presiones económicas, según indicó Roger Mario López, economista especializado en banca y análisis de datos, en su portal personal.
En su análisis, basado en los estados financieros de la ASFI a diciembre de 2024, destaca un crecimiento de $us 1.443 millones respecto a 2023, liderado por disponibilidades y cartera, aunque subraya una marcada dependencia del Banco Central de Bolivia (BCB), riesgos en la mora y una desaceleración que refleja la crisis del país.
“El balance creció $us 500 millones entre noviembre y diciembre de 2024", detalla, con $us 300 millones provenientes de cajas de ahorro y un traspaso de inversiones temporarias a disponibilidades, que alcanzan $us 5.000 millones, de los cuales un 30% es efectivo operativo.
Sin embargo, apunta una reducción de $us 600 millones en saldos en moneda extranjera, vinculada a la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y la escasez de dólares. "Muchos activos en moneda extranjera están en garantía al BCB por liquidez en bolivianos", señala, limitando su disponibilidad para depositantes.
“Las inversiones temporarias se han mantenido en un promedio de $us 4.200 millones, aproximadamente, aunque el año pasado han mostrado un incremento significativo respecto a su promedio de los últimos años. Se observa que, durante el 2024, se ha producido una mayor concentración de dichas inversiones en el BCB”, destacó el economista.
Mora en la banca
El índice de mora, en 3,2% a diciembre de 2024, subió desde su mínimo de 1,55% en 2013, con un 15% de cartera reprogramada como foco de riesgo. En el tema hipotecario y empresarial, el economista advierte que podría haber problemas de solvencia, destacando que las reprogramaciones, que son más propensas a impago, han bajado por maduración, pero siguen siendo un desafío.
"Luego de la pandemia, la mora ha vuelvo a crecer y la tendencia es marcadamente positiva, lo que plantea retos para las entidades y para la regulación y supervisión del sistema financiero” añadió.
De acuerdo con el economista, los pasivos representan una fuente de financiamiento de las entidades financieras y es parte vital para su buen financiamiento. Estos, en el sistema bancario crecieron $us 93 millones mensuales en 2024, comparados con el 2023, con un 40% concentrado en la Gestora Pública, lo que "otorga poder de mercado y complica la liquidez".
"Las cuentas corrientes crecieron, pero las de ahorro y plazo se desaceleran", afirmó Lopez, además señala dificultades para atraer fondos que sostengan la cartera. El resultado neto mejoró en 2024, con ingresos operativos (comisiones) ganando peso sobre los financieros, aunque "los gastos operativos crecen más rápido". La partida de incobrabilidad bajó, pero "podría estar subestimada por reprogramaciones", advierte.
La rentabilidad (ROE) es positiva y creciente desde la pandemia, pero "no alcanza niveles prepandemia", limitando el capital para pérdidas o expansión. “Se debe indicar que una mayor rentabilidad no solo repercute en mayores dividendos para los accionistas, sino que genera, aunque no mecánicamente, mayor capital que funciona tanto como un colchón para absorber pérdidas como para expandir la cartera de créditos”, añadió.