Bolivia solo produce el 11% del trigo que consume y busca impulsar la producción con nuevas tecnologías
Bolivia produjo 92.010 toneladas de trigo durante la gestión 2025, un volumen que cubre apenas el 11% de las 850.000 toneladas que consume anualmente el país.
Durante 2025, las importaciones de trigo y harina alcanzaron cerca de 79,3 millones de dólares, de los cuales el 92% correspondió a compras realizadas a Argentina. El trigo constituye la principal materia prima para la elaboración de harina, insumo esencial para la producción del pan, uno de los alimentos básicos de la dieta de las familias bolivianas.
Aunque la producción nacional mostró una recuperación respecto a 2024, cuando se registró la cosecha más baja de la última década con 37.959 toneladas, todavía se mantiene muy por debajo de las 248.040 toneladas alcanzadas en 2015. Paralelamente, la superficie sembrada también disminuyó de manera sostenida en los últimos diez años, pasando de 150.000 hectáreas en 2015 a 57.000 hectáreas en 2026.
Santa Cruz continúa siendo el principal productor del país al concentrar el 69% de la producción nacional de trigo, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Día Nacional del Trigo busca fortalecer la producción
Frente a este escenario, la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) realizará el próximo 17 de julio, en su centro experimental ubicado en Cuatro Cañadas, una nueva versión del Día Nacional del Trigo, el principal evento tecnológico del sector, orientado a impulsar la productividad mediante la presentación de nuevas variedades, tecnologías y prácticas agronómicas.
La actividad reunirá a miles de productores, técnicos, instituciones, empresas y casas comerciales, consolidándose como un espacio para intercambiar conocimientos, conocer innovaciones y analizar los desafíos que enfrenta el cultivo.
"El Día Nacional del Trigo reúne en un mismo espacio conocimiento técnico, tecnología, experiencias internacionales y soluciones para el campo, para visibilizar los desafíos del cultivo y promover acciones que fortalezcan la seguridad alimentaria del país", destacó el gerente general de Anapo, Jaime Hernández, durante la presentación oficial del evento.
Campaña de invierno y desafíos
Los productores ya iniciaron la campaña de invierno 2026 y hasta la fecha reportan 57.210 hectáreas sembradas, concentradas principalmente en Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián y otras localidades de la zona este y la zona integrada de Santa Cruz.
Hernández recordó que el trigo es un cultivo estratégico porque de él depende directamente la producción de pan, aunque Bolivia continúa siendo altamente dependiente de las importaciones, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a la volatilidad de los precios internacionales y al contrabando.
Para revertir esta situación, el sector considera necesario construir una agenda conjunta entre el sector público y privado que incluya precios de referencia para el productor, acceso a financiamiento y seguro agrícola, provisión oportuna de diésel y la incorporación de biotecnología que permita reducir las pérdidas ocasionadas por eventos climáticos como la sequía.
"Necesitamos precios de referencia justos, acceso a financiamiento, tecnología, biotecnología y provisión oportuna de diésel para no perder ni un solo grano de la cosecha", afirmó Hernández.