RECUPERACIÓN PRODUCTIVA

Empresarios afirman que los bloqueos dejaron la economía "al borde del colapso" y exigen un plan de emergencia

Giovanni Ortuño, presidente de la CEPB
La CEPB pide una agenda inmediata de recuperación productiva y reformas estructurales para restablecer la confianza, atraer inversiones y evitar que el país vuelva a atravesar una crisis similar.

Luego de más de 50 días de bloqueos que dejaron al descubierto la profunda crisis por la que atraviesa Bolivia, el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Giovanni Ortuño, advirtió que el país salió de “uno de los conflictos más funestos de los últimos años” y demandó la aplicación inmediata de un plan de emergencia económica que involucre a todos los sectores y regiones del país.

Según el dirigente empresarial, las consecuencias de la conflictividad fueron devastadoras: una economía al borde del colapso, una mayor incertidumbre sobre el futuro, pérdidas humanas y patrimoniales, además de un deterioro del tejido social que afectó a millones de bolivianos. En su criterio, los costos de esta crisis fueron asumidos por toda la población y constituyen una experiencia que Bolivia no puede volver a tolerar.

Ortuño sostuvo que la primera prioridad nacional debe ser la puesta en marcha de un plan de emergencia para la recuperación económica, diseñado con criterios técnicos y con participación amplia. “Este esfuerzo debe ser realista, técnicamente viable, coherente y responsable, capaz de comprometer a los actores políticos, económicos, sociales y regionales en torno a objetivos comunes”, afirmó. Asimismo, remarcó que dicho proceso debe desarrollarse con transparencia y comunicación efectiva para generar confianza y respaldo. 

El planteamiento de la CEPB exige la implementación de un Plan Nacional de Emergencia que evite medidas aisladas o dispersas, incorpore activamente al sector privado y preserve la estabilidad fiscal y financiera del país.

Sin embargo, el líder empresarial advirtió que la recuperación de corto plazo no será suficiente si Bolivia no retoma una agenda nacional de largo alcance orientada a fortalecer la institucionalidad y crear condiciones sostenibles para el crecimiento. En ese marco, planteó la necesidad de aprobar leyes fundamentales que permitan restablecer la seguridad jurídica, promover la inversión privada, impulsar la reactivación productiva y consolidar un modelo de desarrollo sostenible.

“El país ha pagado un costo demasiado alto por la confrontación”, señaló Ortuño, quien pidió dejar atrás la incertidumbre y los conflictos políticos que afectan la estabilidad, el empleo, la producción y el Estado de Derecho. En su mensaje, convocó a sustituir la confrontación por acuerdos y los bloqueos por producción, mediante un esfuerzo conjunto entre el Estado, el sector privado, los trabajadores y las regiones.

Para el empresariado, el levantamiento de los bloqueos no representa el final de la crisis, sino el inicio de una etapa decisiva en la que será necesario reconstruir la confianza, recuperar la actividad económica y sentar las bases de un crecimiento sostenido. “La reconstrucción de Bolivia exige el compromiso de todos”, concluyó el presidente de la CEPB.