Itacamba diversifica sus servicios con moderna planta de correctivos de suelos agrícolas
Con una inversión de $us 30 millones, la nueva planta de productos para los suelos agrícolas de la marca propia Bróter, tiene un potencial de 1,2 millones de toneladas, en su máxima capacidad.
Itacamba Cemento S.A., con la visión de apostar por el potencial y relevancia que tiene el mercado agrícola en Bolivia, inauguró una moderna planta para la producción de correctivos y acondicionadores de suelos de la marca Bróter, propia de la empresa, en sus predios ubicados en Yacuses, provincia Germán Busch, a más de 500 kilómetros de la capital cruceña.
Este proyecto, que se levantó luego de tres años de trabajo, tuvo una inversión de $us 30 millones y se encuentra dividido en tres fases, la primera tiene una capacidad productiva de 370.000 toneladas, y se espera alcanzar su máxima capacidad en los próximos años, alcanzando 1,2 millones de toneladas.
“En Itacamba hemos construido un legado en la construcción con Cemento Camba, pero siempre hemos visto más allá. Sabemos que el agro es un sector con mucho potencial en Bolivia, y con Bróter estamos llevando nuestra experiencia, capacidad técnica y compromiso con la sostenibilidad al campo”, afirmó Marcelo Morales, gerente general de Itacamba.
Soluciones innovadoras y sostenibles
Bróter se lanza al mercado con cinco productos clave: calcáreo dolomítico, calcáreo calcítico, superfiller calcítico, yeso agrícola y mezclas personalizadas. Estos correctivos y acondicionadores de suelo permiten mejorar la acidez, reducir la toxicidad del aluminio y aportar nutrientes esenciales como calcio y azufre, optimizando el rendimiento de los cultivos de forma sostenible.
“La corrección de suelos es fundamental para aumentar la rentabilidad y competitividad de los productores bolivianos. Al aplicar estos productos, se logra un mayor rendimiento por hectárea y se reducen costos operativos”, explicó Morales.
Compromiso con el desarrollo agrícola
La visión de Itacamba con Bróter no se limita solo a la comercialización de insumos agrícolas, sino que incluye un acompañamiento técnico especializado. La empresa ha desarrollado un equipo de asesoramiento en Bolivia y cuenta con el respaldo de expertos de Brasil, país referente en el uso de correctivos de suelo.
“Hemos realizado pruebas en Bolivia y tenemos como referencia el centro-oeste de Brasil, que posee suelos con características similares a la Chiquitanía y el Beni. Queremos replicar ese éxito en el país, asegurando que cada agricultor obtenga una solución adaptada a sus necesidades”, resaltó Morales.
Además, la compañía busca promover el análisis de suelos como paso previo a la aplicación de correctivos, permitiendo una dosificación eficiente y personalizada. “Cada suelo es distinto y requiere un tratamiento específico. Nuestro objetivo es brindar productos y asesoramiento integral para garantizar resultados óptimos”, indicó el ejecutivo.
Impacto económico y ambiental
La planta generará alrededor de 40 empleos directos y hasta 200 indirectos, con potencial de crecimiento a medida que la producción se expanda. La automatización y tecnología de punta implementadas en el proceso garantizan una producción eficiente con un menor impacto ambiental.
“Somos una empresa comprometida con la sostenibilidad. Nuestras operaciones están alineadas con estándares globales de preservación del medio ambiente, y esta nueva planta refuerza nuestro compromiso con el desarrollo responsable”, concluyó Morales.