Semillas y bioinsumos, aspectos clave en la productividad agrícola
Novedades. Las nuevas variedades de soya y bioinsumos avanzadas prometen optimizar la producción agrícola golpeada por los desafíos climáticos y enfermedades agrícolas.
El desarrollo agrícola en Bolivia avanza con la incorporación de semillas mejoradas y bioinsumos que buscan aumentar la productividad y sostenibilidad del sector. En el marco de la Exposoya 2025, expertos en genética vegetal y biotecnología presentaron innovaciones que permitirán a los agricultores enfrentar mejor los desafíos climáticos, mejorar los rendimientos y reducir costos en agroquímicos.
Juan Carlos Coaquira, coordinador de semillas en Anapo, destacó el impacto de las nuevas variedades de soya traídas de Paraguay, las cuales se han desarrollado para ofrecer mayor resistencia a enfermedades y lluvias intensas. “Antes se necesitaban hasta cuatro aplicaciones de fungicidas; ahora, con estas variedades, solo se aplican uno o dos, lo que representa un ahorro significativo para los agricultores”, señaló.
Las variedades Sojapar R24, R75, R24, R49, R82 y R19 tienen tres características clave: ciclo corto de entre 95 y 100 días, alta sanidad y un gran potencial de rendimiento. Además, permiten optimizar el manejo del suelo y promover una mayor rotación de cultivos, favoreciendo la conservación del ecosistema agrícola.
Por su parte, Óscar Navia, investigador de la Fundación Proinpa, resaltó la importancia de los bioinsumos en la agricultura moderna. “Estamos presentando una gama de productos elaborados a partir de microorganismos benéficos, obtenidos de suelos bolivianos y formulados en laboratorios especializados. Estos bioinsumos permiten un control eficiente de plagas y enfermedades, además de mejorar la nutrición vegetal”, explicó.
Entre los productos innovadores de Proinpa se encuentra Tricovar, un biofungicida que controla patógenos de suelo como Fusarium y Phytophthora, y Bacterial Mix, un bioinsumo con seis tipos de bacterias que activan el sistema de defensa de las plantas contra plagas foliares. “Con estos productos, la planta no solo se protege mejor, sino que se vuelve más resistente y productiva”, agregó Navia.
El desarrollo de semillas avanzadas y bioinsumos responde a la necesidad de una agricultura más sostenible en Bolivia, reduciendo la dependencia de agroquímicos y optimizando el uso del suelo. Gracias a la investigación aplicada, los productores ahora cuentan con herramientas más eficientes para mejorar la productividad y competitividad del sector agrícola.
Navia aseguró que en la actualidad, existen más de 300.000 hectáreas tratadas con bioinsumos.
Productos biológicos
- Tricobal: un bioinsumo compuesto por cuatro microorganismos, diseñado para controlar enfermedades del suelo como Fusarium y Phytophthora.
- Energy Top: un biofertilizante que aporta nitrógeno y fósforo, promoviendo el crecimiento radicular y fortaleciendo las plantas.
- Bacterial Mix: un innovador tratamiento que activa el sistema de defensa de las plantas, fortaleciéndolas ante plagas y enfermedades foliares.
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