CRISIS SOCIO ECONÓMICA

Con 34 días de bloqueo en el país; Ernesto Justiniano toma el mando del Ministerio de Defensa

La nueva autoridad señaló que trabajará para respaldar institucionalmente a las Fuerzas Armadas y colaborar en la recuperación de la paz social. (Foto ABI)

Ernesto Justiniano asume la cartera de Defensa con la misión de contribuir a restablecer la normalidad, garantizar el abastecimiento y respaldar institucionalmente a las Fuerzas Armadas en uno de los momentos más complejos que enfrenta el país.

El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, posesionó este miércoles a Ernesto Justiniano Urenda como nuevo ministro de Defensa, en reemplazo de Marcelo Salinas, en un contexto marcado por 34 días de bloqueos y conflictos que afectan el abastecimiento, la circulación y diversas actividades económicas en Bolivia.

Durante su primer mensaje como autoridad, Justiniano afirmó que asume el cargo con “serenidad, firmeza, coordinación y sentido de urgencia”, destacando que la prioridad inmediata será contribuir a la recuperación de la normalidad en el país.

“Bolivia no vive días normales. Hay hogares cansados, madres y padres preocupados, productores que no pueden mover sus alimentos, trabajadores que no pueden llegar a sus fuentes laborales, pacientes que necesitan atención médica y ciudades que esperan abastecimiento”, sostuvo.

La nueva autoridad señaló que trabajará para respaldar institucionalmente a las Fuerzas Armadas y colaborar en la recuperación de la paz social, el abastecimiento y la seguridad ciudadana. Asimismo, remarcó que el diálogo debe mantenerse abierto, pero advirtió que los conflictos no pueden derivar en medidas que paralicen al país o afecten servicios esenciales.

Más de dos décadas en la función pública

Con su designación, Justiniano retorna a un cargo de alta responsabilidad dentro del Órgano Ejecutivo, acumulando más de 20 años de experiencia en la administración pública y la actividad política.

Nacido en Santa Cruz en 1969, es ingeniero electromecánico graduado de la Universidad de Belgrano, en Buenos Aires, y cuenta con una maestría en Administración de Empresas de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA).

Su trayectoria en el sector público comenzó en 2002, cuando fue nombrado viceministro de Defensa Social durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, cargo por el que fue ampliamente conocido como el “zar antidrogas”.

Posteriormente desarrolló una carrera política que incluyó una candidatura a la Alcaldía de Santa Cruz por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en 2004 y una gestión como diputado nacional entre 2006 y 2010 por Poder Democrático Social (Podemos). En 2014 volvió a postularse a la Alcaldía cruceña por Unidad Nacional (UN).

Antes de asumir el Ministerio de Defensa, se desempeñó como viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas desde noviembre de 2025, responsabilidad desde la cual impulsó acciones vinculadas a la lucha contra el narcotráfico y el control de sustancias ilícitas.

Desafío inmediato

La llegada de Justiniano al Ministerio de Defensa se produce en un escenario de alta conflictividad social, con bloqueos que ya superan el mes y generan impactos en sectores productivos, logísticos y sanitarios.

En ese contexto, el nuevo ministro tendrá entre sus principales desafíos coordinar acciones para garantizar la circulación, el abastecimiento de productos esenciales, la atención médica y el resguardo de la seguridad, en coordinación con las Fuerzas Armadas y otras instituciones del Estado.