ESTÁN EN CIRCULACIÓN

BCB recibió 697 millones de nuevos billetes de la Serie B entre 2025 y el 2 de marzo

17,1 millones de piezas, equivalentes a Bs 423 millones, fueron transportadas en la aeronave siniestrada el 27 de febrero en la ciudad de El Alto. (Foto archivos)

El Banco Central de Bolivia recibió 636,4 millones de piezas en 2025 y completó el décimo embarque en marzo con 61,37 millones adicionales. Los billetes afectados por el accidente representan solo el 1,4% del circulante y no implican costo adicional para la institución.

El Banco Central de Bolivia (BCB) informó que el proceso de provisión de la Serie B de la Nueva Familia de Billetes (NFB) alcanzó un valor acumulado de Bs 64.105,7 millones hasta el 2 de marzo de 2026, en el marco del contrato suscrito con la firma internacional Crane Currency Malta Limited el 27 de enero de 2025 .

Durante la gestión 2025, el ente emisor recibió nueve embarques, que sumaron 636,4 millones de billetes por un valor de Bs 62.244 millones, distribuidos en los cortes de Bs 200, Bs 100, Bs 50, Bs 20 y Bs 10.

A este volumen se añadió el saldo del décimo embarque, recibido el 2 de marzo de 2026, compuesto por 61,37 millones de piezas equivalentes a Bs 1.861,7 millones, elevando el total acumulado a 697,77 millones de nuevos billetes de la Serie B.

El impacto del siniestro: 17,1 millones de piezas anuladas

El décimo envío contemplaba originalmente 78,47 millones de billetes por Bs 2.284,7 millones. Sin embargo, 17,1 millones de piezas, equivalentes a Bs 423 millones, fueron transportadas en la aeronave siniestrada el 27 de febrero en la ciudad de El Alto.

Tras el accidente, el BCB activó protocolos de resguardo en el lugar del siniestro, coordinó con la Fiscalía la recuperación del material monetario y tomó la decisión colegiada de incinerar los billetes afectados, con el objetivo de evitar su circulación irregular o el escalamiento de conflictos.

La empresa proveedora confirmó formalmente que el Banco Central no asumirá costos adicionales derivados del accidente, ratificando la continuidad del contrato.

Desde el punto de vista macroeconómico, el BCB precisó que los billetes transportados en la aeronave representan apenas el 1,4% del circulante en efectivo, por lo que el impacto en la disponibilidad de dinero en la economía es limitado.

Anulación temporal y verificación digital

Como medida preventiva, la autoridad monetaria dispuso la anulación temporal por 48 horas de los cortes de Bs 50, Bs 20 y Bs 10 de la Serie B, mientras se identificaban con precisión las numeraciones de las piezas siniestradas. Posteriormente, se ratificó la plena validez legal de todos los billetes de estos cortes, excepto aquellos que formaban parte del lote accidentado.

Para reforzar el control, el BCB habilitó un verificador digital dentro de la aplicación “Billetes de Bolivia”, disponible en tiendas móviles y operativa incluso sin conexión a internet, que permite identificar mediante escaneo la validez de un billete de Bs 10, Bs 20 o Bs 50 de la Serie B .

El sistema de numeración —según explicó la entidad— responde a estándares internacionales de producción, asignación por pliegos y procesos de inspección billete por billete, por lo que las piezas no siguen secuencias estrictamente correlativas.

Liquidez, reposición y estabilidad

En términos económicos, la magnitud del contrato —más de Bs 74.410 millones en billetes contratados y Bs 64.105,7 millones ya entregados— refleja el tamaño de la operación logística y financiera detrás del abastecimiento de efectivo en el país.

Para el sistema financiero, el mensaje es claro: el siniestro no compromete la liquidez del circulante ni genera costos adicionales para el Estado. El desafío, ahora, se centra en mantener la confianza pública, garantizar la trazabilidad del material monetario y sostener la estabilidad en un contexto de alta sensibilidad sobre la disponibilidad de efectivo.

Más allá del episodio puntual, el proceso confirma la dimensión estratégica de la política monetaria operativa: detrás de cada billete en circulación existe una cadena contractual, logística y de control que, en este caso, movilizó más de Bs 64.000 millones para asegurar continuidad y certidumbre en la economía real.