EN COCHABAMBA

Bloqueos y falta de combustibles ponen en riesgo a más de 154.000 agroproductores

La Cámara Agropecuaria sostiene que el comercio con Santa Cruz es vital para la producción pecuaria, ya que más del 70% de los insumos para este sector provienen de la región oriental. (Foto: referencial)
A menos de 50 días para el cierre del año, las pérdidas en la agroindustria cochabambina alcanzan niveles críticos. Dirigentes del sector urgen soluciones estructurales debido a que más de 3.200 familias y 154.000 productores se encuentran en riesgo.

Cochabamba enfrenta una crisis económica sin precedentes en su agroindustria y sectores afines , debido a los bloqueos que paralizan la actividad comercial en la carretera antigua hacia Santa Cruz.

En un informe brindado durante el programa Hagamos Democracia de la red Erbol, Rolando Morales, vicepresidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba, y Juan Pablo Demuere, presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba, explicaron las graves consecuencias de esta situación, señalando que la radicalización de los sectores movilizados, afines al exmandatario Evo Morales, ha puesto en jaque a los productores de la región y de todo el país.

"Más de 3.200 familias viven la incertidumbre de no saber cómo subsistir", destacó Morales, quien explicó que sectores clave como el lechero, avícola, porcícola, hortícola y cítricos sufren las secuelas de un bloqueo que no parece tener fin. Según Morales, si bien el país aún cuenta con ingresos de algunos sectores agroindustriales, la falta de transitabilidad golpea su sostenibilidad, ya menos de dos meses de cerrar el año, la Cámara Agropecuaria se enfrenta a una situación crítica, con 154.000 asociados en riesgo de quiebra.

Un problema estructural y politizado

La Cámara Agropecuaria sostiene que el comercio con Santa Cruz es vital para la producción pecuaria, ya que más del 70% de los insumos para este sector provienen de la región oriental. Para Morales, el problema ha dejado de ser meramente económico y ahora tiene tintes políticos: "La esperanza de desarrollo productivo se desvanece mientras los bloqueos siguen un rumbo estrictamente político, afectando nuestra capacidad de operar".

Por su parte, Demuere subrayó el impacto adicional de la escasez de combustibles, que ha afectado tanto al transporte como a las industrias en Cochabamba. "No existe economía que soporte estas condiciones", advirtió, señalando que la falta de venta en los últimos 21 días ha llevado a muchas empresas al borde de la insolvencia, incapaces de cumplir sus obligaciones salariales, tributarias y bancarias. En este contexto, planteó la necesidad de establecer un "respiro tributario" y un plan de ayuda en el pago de créditos para evitar el colapso de unidades productivas.

Las repercusiones también se sienten en el comercio exterior, con una caída en las exportaciones e importaciones del 37% y 39% respectivamente en comparación con 2023. Morales y Demuere señalan que el desbloqueo temporal de rutas no resolverá el problema de fondo. Sin medidas gubernamentales que garanticen una solución estructural, el riesgo de colapso de varias industrias es inminente, lo cual podría llevar a la pérdida de millas de empleos y agudizar aún más la recesión económica en el país.