SEGÚN BLOOMBERG

Bolivia tiene la segunda gasolina más barata de Latinoamérica, pero el costo fiscal supera los $us 2.900 millones

El costo del subsidio, según advierte Luis Fernando Romero Torrejón, presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, genera una presión fiscal cada vez más insostenible.

Debido a una política de subsidios que ya cuesta al país más de $us 2.300 millones al año, Bolivia mantiene uno de los precios más bajos de gasolina en la región. Sin embargo, expertos advierten que este modelo es insostenible y representa un serio riesgo económico.

Bolivia se posiciona como el segundo país con la gasolina más barata de Latinoamérica, solo por detrás de Venezuela, según datos actualizados al 9 de junio de 2025 por Global Petrol Prices, plataforma especializada en el monitoreo de precios internacionales de combustibles.

No obstante, este precio reducido es el resultado de una política de subsidios que en 2024 representó un gasto de $us 2.381 millones para el Estado boliviano y que, para 2025, tiene un presupuesto proyectado de al menos $us 2.900 millones, publicó Bloomberg Línea.

El costo del subsidio, según advierte Luis Fernando Romero Torrejón, presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, genera una presión fiscal cada vez más insostenible. “Estamos hablando de entre $us 7 y $us 8 millones por día en importación de combustibles. Es un escenario complejo que responde a una política que ya se convirtió en un cáncer para la economía nacional”, afirmó el economista.

https://www.globalpetrolprices.com/gasoline_prices/Latin-America/

De acuerdo con los datos oficiales y cálculos independientes, el litro de gasolina en Bolivia tiene un precio equivalente a unos $us 0,54 al tipo de cambio oficial, pero puede llegar a costar tan solo $us 0,23 si se calcula con el tipo de cambio paralelo, lo que revela la magnitud de la distorsión generada por la política de subvención.

La comparación regional es contundente: países como Ecuador, Paraguay y Colombia ya han ajustado parcialmente sus precios internos o han reducido los subsidios. En cambio, Bolivia mantiene tarifas fijas que están muy por debajo del promedio global, estimado en $us 4,80 por galón (para gasolina de 95 octanos), según Global Petrol Prices.

Además, la dependencia externa se ha profundizado. Bolivia importa carburantes de países vecinos como Perú, Argentina y Paraguay, y requiere de "ventanas logísticas" —espacios habilitados temporalmente para la descarga de buques en puertos— para garantizar el abastecimiento, especialmente en el puerto chileno de Arica.

El caso venezolano, con un subsidio aún más fuerte, pero enfrentando ya restricciones por falta de ingresos, sirve como espejo para Bolivia. En Venezuela, solo los primeros 120 litros mensuales son subvencionados y ya se habla de un aumento del 50% en el precio oficial, según Bloomberg Línea.