REGULACIÓN

Cámara Fintech pide que la reglamentación se ajuste al modelo operativo de las empresas de este sector

Aranda explicó que las fintech no son bancos y, por tanto, no deberían estar sujetas a los mismos requisitos de capital, estructura o control. (Foto internet)

La Camara Boliviana Fintech considera que el DS 5384 marca un avance importante, pero advierte que el éxito del ecosistema dependerá de una reglamentación proporcional al perfil tecnológico y colaborativo de estas empresas.

En referencia al Decreto Supremo 5384 aprobado por el Gobierno hace unos días, que regula por primera vez la creación y funcionamiento de las Empresas de Tecnología Financiera (ETF) en el país, el presidente de la Cámara Boliviana Fintech, Eduardo Aranda, indicó que, si bien se trata de un avance, el verdadero desafío será lograr una reglamentación que se ajuste a la realidad y al modelo operativo de estas compañías.

“La regulación es positiva porque da estabilidad y horizonte al ecosistema, pero debe construirse sobre parámetros adecuados al tipo de empresas que somos: tecnológicas, colaborativas y centradas en el usuario”, afirmó.

Aranda explicó que las fintech no son bancos y, por tanto, no deberían estar sujetas a los mismos requisitos de capital, estructura o control. “Necesitamos una normativa proporcional, que reconozca nuestra escala, nuestro enfoque digital y nuestra vocación de inclusión financiera. Si se exige lo mismo que a una entidad tradicional, muchas fintech quedarán fuera del marco legal”, advirtió.

Desde la Cámara también valoraron la incorporación del sandbox regulatorio, un entorno de pruebas controlado que ya funciona en otros países de la región y que permite desarrollar modelos de negocio innovadores bajo supervisión. “Es una herramienta útil si se implementa bien, porque promueve la innovación sin comprometer la seguridad del sistema”, explicó.

Eduardo Aranda, presidente de la Cámara Fintech de Bolivia.

En paralelo, Aranda señaló que la nueva norma ha despertado interés en actores internacionales que ven a Bolivia como un mercado potencial. “Estamos recibiendo consultas de fintech extranjeras que quieren operar en Bolivia de forma formal y colaborativa. Si la reglamentación es sensata, eso generará competencia, mejorará la oferta de servicios y beneficiará directamente al consumidor financiero”, sostuvo.

El enfoque oficial

El Decreto Supremo N.º 5384 fue presentado oficialmente por el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, quien aseguró que con esta norma “Bolivia ingresa de lleno al ecosistema fintech, de forma moderna y regulada”. Afirmó que el país necesitaba ordenar un sector emergente que ya operaba, hasta ahora sin reglas específicas, con más de 40 empresas activas en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.

La nueva normativa otorga a la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) un plazo de 40 días hábiles para emitir el reglamento operativo. Las fintech deberán entonces tramitar su licencia de funcionamiento, cumplir estándares de seguridad digital, y en algunos casos, someter sus soluciones a entornos de prueba antes de su despliegue comercial.

El decreto contempla cinco áreas principales de operación:

  • Servicios de pagos digitales y billeteras móviles.
  • Plataformas de financiamiento alternativo.
  • Servicios basados en blockchain, incluidos activos tokenizados y virtuales.
  •  Remesas internacionales.
  • Soluciones tecnológicas para empresas e inclusión financiera.
Marcelo Montenegro, ministro de Economía y Finanzas Públicas

Montenegro enfatizó que el objetivo del marco normativo es “dar certidumbre al mercado, proteger al consumidor y permitir que nuevos actores accedan al sistema financiero formal con transparencia y responsabilidad”.

Oportunidad de diálogo

Desde la Cámara Fintech Bolivia ya se anticipa una ronda de diálogo técnico con la ASFI para aportar insumos a la reglamentación. “Si tenemos reglas claras, flexibles y diferenciadas, Bolivia puede consolidar un ecosistema fintech inclusivo, competitivo y capaz de atraer inversión e innovación. Pero si el enfoque es excesivamente restrictivo, muchas empresas  quedarán excluidas del sistema y algunos usuarios podrían quedar desprotegidos”, concluyó Aranda.