CEPB convoca a una unidad y la participación del sector privado para impulsar la recuperación económica
La Cumbre Extraordinaria reúne a los presidentes y representantes de las principales organizaciones empresariales nacionales y departamentales del país con el objetivo de analizar el impacto de la actual crisis económica, fortalecer la institucionalidad empresarial y consensuar propuestas orientadas a la recuperación, la inversión privada, la generación de empleo y el desarrollo sostenible del país.
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) inauguró hoy la Cumbre Extraordinaria de Presidentes de Organizaciones Empresariales con un llamado a fortalecer la unidad del sector privado y asumir un rol protagónico en la recuperación económica del país, frente a la crisis estructural que atraviesa Bolivia.
Durante la apertura del encuentro, el presidente de la CEPB, Giovanni Ortuño, afirmó que los recientes bloqueos dejaron profundas consecuencias económicas y sociales, pero advirtió que la crisis nacional es anterior a esos acontecimientos y responde a problemas estructurales que requieren soluciones de largo plazo.
En ese contexto, señaló que el país necesita un Plan Económico de Emergencia que sea integral, técnicamente sólido, concertado con todos los sectores y regiones, y que incorpore al empresariado como un actor fundamental en el diseño e implementación de las medidas para la recuperación.
"Bolivia no estaba bien antes de los bloqueos y no va a recuperarse únicamente porque estos hayan terminado. La crisis exige decisiones de fondo y un compromiso nacional", sostuvo.
El Presidente de la CEPB destacó que la Cumbre representa un espacio de reflexión y construcción de consensos entre las principales organizaciones empresariales del país, con el propósito de definir una posición común frente a los desafíos económicos y fortalecer la representación institucional del sector privado.
Asimismo, remarcó que la fortaleza del empresariado depende de su unidad y de la solidez de sus instituciones, advirtiendo que la fragmentación de la representación debilita la capacidad de diálogo y de incidencia en las políticas públicas.
Ortuño reconoció que el Gobierno ha impulsado algunas medidas que generaron expectativas positivas, como avances en la estabilidad cambiaria, la reducción del riesgo país y acuerdos que contribuyeron a recuperar la confianza. Sin embargo, enfatizó que ese respaldo institucional debe complementarse con reformas estructurales, reglas claras, seguridad jurídica y políticas económicas coherentes.
"La recuperación económica no puede construirse únicamente con medidas coyunturales. Se requiere una alianza nacional basada en la confianza, el respeto a la institucionalidad y la participación de quienes generan inversión, empleo y producción", afirmó.
Durante su intervención también dejó en claro que el sector empresarial no pretende sustituir al Estado ni asumir funciones de gobierno, pero sí demanda participar activamente en la definición de las políticas públicas que afectan al aparato productivo y al desarrollo del país.
Finalmente, convocó a las organizaciones empresariales a consolidar una posición unificada que trascienda los intereses sectoriales y contribuya a la construcción de una visión compartida para el futuro de Bolivia.