Especialista destaca la reactivación del ferrocarril para importar combustibles, pero advierte retos pendientes
La estatal reanudó el ingreso de gasolina por tren después de más de tres años. El analista Francesco Zaratti considera que la medida fortalece el abastecimiento, aunque advierten que la verdadera solución pasa por recuperar la infraestructura de ductos para reducir costos y garantizar un flujo continuo de importaciones.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) reactivó este lunes una ruta estratégica para la importación de combustibles mediante transporte ferroviario, con el ingreso de más de 1 millón de litros de gasolina al país. Se trata de la primera operación de este tipo en más de tres años y forma parte de una estrategia orientada a diversificar las alternativas logísticas para el abastecimiento del mercado interno.
El combustible llegó inicialmente por la hidrovía hasta Puerto Aguirre y posteriormente fue trasladado por ferrocarril hacia Santa Cruz, una modalidad que, según la estatal petrolera, permitirá optimizar costos, incrementar la capacidad de transporte y fortalecer la seguridad del suministro.
El presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca Oller, destacó que esta alternativa permitirá mejorar la eficiencia logística, de acuerdo con una nota de prensa de la estatal petrolera.
"Este lunes iniciamos operaciones con más de 1 millón de litros de gasolina transportados por ferrocarril, una alternativa más eficiente que fortalece nuestra capacidad logística y contribuye al abastecimiento del mercado interno", afirmó.
De acuerdo con YPFB, entre las principales ventajas de esta modalidad se encuentran la optimización de costos logísticos, una mayor capacidad de transporte, la diversificación de las rutas de importación y un fortalecimiento de la seguridad energética del país.
Diversifica las rutas de abastecimiento
Para el físico y analista energético Francesco Zaratti, la decisión constituye un paso en la dirección correcta porque rompe con la dependencia casi exclusiva del transporte por cisternas, que actualmente movilizan combustibles desde Argentina y desde los puertos chilenos hacia las refinerías bolivianas.
Según explicó, en contacto con ECONOMY, el sistema basado únicamente en cisternas presenta limitaciones importantes, tanto por sus elevados costos operativos como por los riesgos asociados a bloqueos de carreteras, problemas de seguridad y una capacidad restringida de transporte.
"Reactivar el transporte por ferrocarril es algo positivo porque permite mover mayores volúmenes de combustible, abaratar costos, diversificar las rutas de abastecimiento y ofrecer una mayor seguridad de que el producto llegará a destino", señaló.
En criterio del especialista, incorporar el ferrocarril fortalece la resiliencia logística del sistema de abastecimiento nacional, especialmente en escenarios donde las rutas carreteras enfrentan interrupciones.
El desafío pendiente: recuperar los ductos
No obstante, Zaratti considera que el verdadero cambio estructural para Bolivia pasa por rehabilitar la infraestructura de transporte por ductos que actualmente permanece fuera de operación.
Mencionó particularmente el ducto entre Sica Sica y el puerto chileno de Arica, que durante años fue utilizado para la exportación de hidrocarburos líquidos y que hoy permanece inactivo.
A su juicio, recuperar esa infraestructura permitiría transportar combustibles de manera continua desde el puerto hasta territorio boliviano y posteriormente distribuirlos mediante la red nacional de poliductos hacia las principales refinerías del país. Sin embargo, advirtió que esa alternativa enfrenta importantes desafíos técnicos y económicos.
Explicó que el sistema tendría que ser adaptado para operar en sentido inverso al diseño original, lo que implica instalar bombas de mayor potencia y realizar inversiones significativas. A ello se suma la necesidad de cumplir con una legislación ambiental chilena actualmente más estricta que la vigente cuando el ducto operaba regularmente.
"Rehabilitarlo sería un gran paso adelante, pero requiere inversiones importantes y resolver aspectos regulatorios", sostuvo.
Asimismo, señaló que también sería conveniente evaluar el estado del antiguo ducto que conectaba Bolivia con Argentina, el cual podría convertirse en otra alternativa logística complementaria al transporte ferroviario.