Estudio señala cinco factores que definirán el éxito hacia el nuevo régimen cambiario
Un análisis elaborado por Faro Kapital sostiene que la flexibilización cambiaria corrige distorsiones acumuladas durante años, pero advierte que la medida solo será efectiva si Bolivia fortalece sus reservas internacionales, recupera el equilibrio fiscal y genera nuevas fuentes de divisas.
La flexibilización del tipo de cambio marca el inicio de una nueva etapa para la economía boliviana, aunque su éxito no dependerá únicamente del nuevo mecanismo para determinar el precio del dólar. Esa es la principal explicación que se hace en el análisis "Liberación cambiaria en Bolivia", elaborado por Faro Kapital, firma especializada en asesoría financiera y de inversiones.
El documento señala que el país ya venía experimentando un ajuste de hecho, debido a que numerosos bienes importados incorporaban el valor del dólar paralelo antes de la oficialización del nuevo régimen. Por ello, considera que el impacto inflacionario inicial podría ser menor al observado en otras devaluaciones abruptas. Sin embargo, advierte que persisten riesgos asociados a las expectativas económicas, la negociación salarial, la actualización de contratos y la disponibilidad de divisas.
El análisis identifica un escenario de transición en el que las empresas deberán adaptarse a mayores costos, revisar sus estructuras financieras y fortalecer la gestión del riesgo cambiario. Las compañías con alta dependencia de insumos importados enfrentarán incrementos en los costos de producción y reposición de inventarios, mientras que las exportadoras podrían mejorar su competitividad al recibir más bolivianos por cada dólar obtenido en los mercados internacionales.
Respecto a las familias, Faro Kapital prevé que los mayores incrementos de precios se concentrarán en productos con alto componente importado, como medicamentos, equipos electrónicos, vehículos, repuestos, maquinaria e insumos industriales. No obstante, aclara que muchos de esos bienes ya reflejaban el valor del dólar paralelo, por lo que el ajuste inicial podría ser más moderado que en otros procesos de devaluación. El principal riesgo, añade, será la evolución del poder adquisitivo si los ingresos no logran acompañar el aumento de los precios.
El informe considera que el escenario más probable es una transición relativamente ordenada, aunque acompañada por mayor inflación, un crédito más selectivo y un período de adaptación para empresas y consumidores. Sin embargo, advierte que, si la flexibilización no logra incrementar la oferta de dólares, podrían reaparecer presiones cambiarias y prolongarse la incertidumbre económica.
Finalmente, Faro Kapital sostiene que la flexibilización cambiaria representa el reconocimiento de una realidad que el mercado ya venía mostrando, pero enfatiza que la verdadera prueba comienza ahora. El análisis afirma que será necesario reconstruir la confianza, fortalecer las reservas internacionales, recuperar el equilibrio fiscal y generar nuevas fuentes de ingreso de divisas para que el nuevo régimen contribuya a la estabilidad económica de largo plazo.