EXPOSOYA 2026

Gobierno aprueba evento biotecnológico HB4 para soya y el agro prevé mayor productividad frente a la sequía

Anapo destacó el acercamiento del Gobierno nacional con los productores después de décadas.

La aprobación del evento biotecnológico HB4 para soya por parte del Gobierno fue recibida con optimismo por productores, investigadores y autoridades, que consideran que la tecnología permitirá mejorar la productividad agrícola y enfrentar condiciones climáticas adversas como la sequía.

El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Abraham Nogales, destacó la decisión como un avance en la apertura hacia el uso de biotecnología en el sector productivo.

“Estamos muy contentos. Es un buen avance sobre la apertura que tiene el gobierno hacia la biotecnología. Es una herramienta importante para paliar la sequía y las inclemencias del tiempo”, indicó, en el marco de Exposoya 2026, en Cuatro Cañadas.

Nogales explicó que el siguiente paso será iniciar ensayos en campo para identificar las variedades de soya que mejor se adapten a las condiciones productivas del país, un proceso que podría tomar alrededor de dos campañas agrícolas.

“Ahora toca ver las variedades aplicables en nuestra región y poder usarlas en campo para ver cuáles son más adaptadas”, señaló.

Investigación y desarrollo genético

Desde el ámbito técnico, el experto e investigador agrícola Marín Condori señaló que la aprobación del evento responde a una demanda histórica del sector productivo y de la comunidad científica vinculada al agro.

“Con mucha satisfacción recibimos esta noticia. Es una necesidad que los agricultores han venido planteando durante años en distintos foros”, sostuvo.

Condori explicó que el trabajo que viene ahora se centrará en combinar el evento biotecnológico con el desarrollo genético de variedades adaptadas al país.

“La genética es una cosa y el evento es otra. Hay que trabajar en ambos para desarrollar las mejores variedades que incorporen este evento”, indicó.

Según el investigador, con los avances actuales el uso de esta tecnología podría comenzar a implementarse en el corto plazo.

“Creo que para la próxima campaña ya se va a estar sembrando en gran medida”, afirmó.

Gobierno destaca confianza e inversión

El Ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero, en el marco del acto central de Exposoya este sábado, señaló que la aprobación fue resultado del trabajo del comité de bioseguridad, integrado por distintas instituciones del Estado, que evaluó el evento biotecnológico antes de autorizar su uso.

La autoridad sostuvo que la tecnología ahora queda en manos de productores, semilleras e instituciones de investigación, que podrán incorporarla gradualmente en distintas variedades.

“El evento puede incorporarse a diferentes variedades para distintos suelos y regiones. Todas las semilleras podrán trabajar en ello”, explicó.

Romero también subrayó que el objetivo del Gobierno es generar confianza para atraer inversiones y promover el desarrollo productivo.

“Estamos generando confianza con instituciones externas, con empresarios privados y con inversión extranjera. Eso es fundamental para el desarrollo”, afirmó.

El ministro agregó que el uso de esta tecnología permitirá mejorar la productividad agrícola, incluso considerando el pago de regalías por la innovación tecnológica.

“Si una tecnología nos va a permitir tener mayor productividad, estamos dispuestos a reconocer ese valor”, sostuvo.

Más biotecnología y exportaciones

El Gobierno y el sector productivo coincidieron en que la aprobación del HB4 es solo un primer paso. Entre los temas pendientes están la incorporación de biotecnología en maíz y trigo, así como medidas para impulsar la producción y las exportaciones.

Romero indicó que se trabaja en ajustes normativos para permitir nuevas tecnologías agrícolas y revertir el déficit en algunos cultivos estratégicos.

“No es posible que seamos deficitarios en maíz o trigo teniendo las condiciones para producirlos”, afirmó.

Además, adelantó que el Ejecutivo analiza avanzar hacia la liberación de exportaciones agrícolas, una demanda recurrente del sector productivo.