TRAS 50 DÍAS DE BLOQUEOS

Gobierno y COB sellan acuerdo, levantan las medidas de presión y activan mesas de trabajo para encaminar la pacificación

Momento de la firma del acuerdo de pacificación del país entre el presidente Rodrigo Paz y el dirigente de la COB Mario Argollo
Tras casi dos meses de conflicto, el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) sellaron un acuerdo que permitió levantar las medidas de presión a nivel nacional y activar una agenda de trabajo con plazos definidos. 

La Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno nacional suscribieron un acuerdo que pone fin a las medidas de presión impulsadas por la organización sindical y abre una nueva etapa de diálogo mediante mesas de trabajo sectoriales. Tras la firma del documento, ambas partes destacaron la necesidad de consolidar consensos, atender las demandas pendientes y avanzar en un proceso de pacificación luego de casi dos meses de conflicto.

Diálogo y mesas de trabajo para atender las demandas

Tras la reinstalación de la mesa de diálogo, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, destacó los avances logrados durante las negociaciones y expresó la expectativa de que el proceso arroje resultados concretos para la población. “El país espera un humo blanco de este intermedio que hemos levantado”, afirmó.

Según explicó, durante las reuniones se revisaron los planteamientos presentados por los distintos sectores afiliados y se acordaron ajustes en algunos puntos observados. Asimismo, señaló que existe el compromiso de autoridades del Ejecutivo para colaborar en la situación de trabajadores detenidos.

Argollo informó que el trabajo continuará de manera inmediata a través de diferentes comisiones y anunció la conformación de mesas sectoriales que comenzarán a funcionar desde el miércoles a las 10:00. Estas instancias tendrán la tarea de abordar de forma específica las demandas de cada sector representado por la central obrera.

El dirigente sostuvo que el fortalecimiento de los espacios de diálogo es fundamental para encontrar soluciones a los problemas del país. “Tiene que existir una conciliación entre los gobernantes y gobernados”, manifestó.

En esa línea, aclaró que la COB busca participar en las decisiones estratégicas vinculadas al desarrollo nacional, especialmente en temas relacionados con los recursos naturales y las empresas estatales, aunque sin formar parte de la estructura gubernamental. “No quiere decir que queramos ser parte del Gobierno, solamente queremos participar en las decisiones estructurales que se presente en este país”, precisó.

Argollo también hizo un llamado a reducir las tensiones y generar certidumbre. “Tenemos que empezar a limar nuestras diferencias, tenemos que empezar a construir un país con consensos”, afirmó, antes de remarcar que tanto el Gobierno como los trabajadores tienen la responsabilidad de contribuir a la pacificación. “Tenemos que pacificar”, concluyó.

Momento de la firma del acuerdo de pacificación del país. (Foto: DIRCOM)

Paz plantea una nueva etapa basada en el diálogo y el desarrollo

Durante el acto de suscripción del acuerdo, el presidente Rodrigo Paz destacó el entendimiento alcanzado con la dirigencia sindical y señaló que el país debe enfocarse en construir una agenda de futuro sustentada en la reconciliación y la cooperación.

El mandatario sostuvo que, tras 50 días de conflicto, es momento de priorizar los consensos. “Nuestro debate no es el pasado, es el futuro”, afirmó.

Paz señaló que los recursos naturales deben mantenerse bajo control soberano, pero también convertirse en un motor para impulsar el crecimiento económico. “Nuestros recursos naturales tienen que ser la palanca del desarrollo del pueblo de Bolivia”, expresó.

Asimismo, defendió la necesidad de articular esfuerzos entre empresas estatales y privadas para potenciar la producción nacional y generar mayores recursos para el desarrollo. En ese contexto, mencionó el potencial de sectores estratégicos como la minería para incrementar los ingresos del país.

El jefe de Estado también se refirió a las consecuencias de los bloqueos y afirmó que la situación dejó en evidencia la interdependencia económica entre las distintas regiones. Los problemas de abastecimiento y comercialización, señaló, demostraron la necesidad de fortalecer la cooperación entre el occidente y el oriente del país.

“Ya no hay más occidente y oriente. Somos una sola patria”, manifestó, al destacar que la producción, la distribución y las exportaciones dependen del funcionamiento articulado de todo el territorio nacional.

Paz consideró que el conflicto deja enseñanzas que deben servir para fortalecer el diálogo y evitar nuevas confrontaciones. “Jamás hay que guardar la bronca, jamás hay que guardar el odio”, sostuvo.

El mandatario valoró además la participación de la COB en las negociaciones y consideró que el acuerdo representa una respuesta a la demanda de estabilidad expresada por la ciudadanía. “Hoy día le estamos dando una respuesta al pueblo”, afirmó.

Finalmente, aseguró que el entendimiento alcanzado marca el inicio de una nueva etapa para el país. “Estamos comenzando un nuevo ciclo”, señaló, al convocar a los distintos sectores a trabajar en un proyecto común que priorice el desarrollo y el interés nacional.

COB levanta las medidas de presión y convoca a la pacificación

Horas después de la firma del acuerdo, Argollo confirmó el levantamiento de las medidas de presión a nivel nacional y llamó a las organizaciones sociales a respaldar el proceso de pacificación.

A la salida de la Casa Grande del Pueblo, el dirigente explicó que la decisión fue asumida tras evaluar el escenario que atravesaba el país y ante el riesgo de una escalada del conflicto. “Hemos visto la necesidad que existía de pacificar nuestro país. No nos podíamos permitir, como compañeros trabajadores, campesinos y obreros, enfrentarnos entre bolivianos”, afirmó.

Recordó que las movilizaciones surgieron a partir de demandas vinculadas a recursos naturales, leyes y decretos que, a criterio de la organización, requerían revisión. Sin embargo, aseguró que con el transcurso de los días el conflicto comenzó a adquirir un componente político. “Esta movilización se ha empezado a ensuciar cuando ya se han manifestado temas políticos”, señaló.

Argollo indicó que los dirigentes tienen la responsabilidad de impulsar medidas de presión cuando consideran que existen demandas legítimas, pero también de promover el diálogo cuando las circunstancias así lo exigen. “Hay que saber en su momento parar y cuidar a nuestras bases”, manifestó.

Según explicó, el acuerdo firmado establece compromisos de ejecución inmediata y una hoja de ruta con plazos definidos para su cumplimiento. “Tiene pasos definidos de 90 días. Ahora la pelota está del lado del Gobierno”, sostuvo, al señalar que será la población la que evalúe los resultados del proceso.

En ese marco, anunció oficialmente la suspensión de las movilizaciones. “A partir de este momento se está levantando las medidas de presión a nivel nacional con un compromiso del Gobierno de cumplir de manera inmediata todo lo que se ha suscrito”, declaró.

El ejecutivo de la COB también exhortó a las organizaciones de las 20 provincias a sumarse al proceso de pacificación, respetando al mismo tiempo los mecanismos internos de decisión de cada sector. “Exhorto a mis hermanos de las 20 provincias poder sumarse a la pacificación del país”, expresó.

Finalmente, ofreció disculpas a la ciudadanía por las afectaciones generadas durante las protestas y sostuvo que parte de las demandas planteadas por los trabajadores fueron incorporadas en el acuerdo alcanzado con el Ejecutivo. “El día de hoy estamos dando este primer inicio de pacificación porque creemos que el país se lo merece”, concluyó.