Gobierno pone fin al subsidio de los combustibles y sube un 20% al salario mínimo a partir del 2026
La medida regirá desde enero de 2026 y, según explicó el mandatario, será revisada a finales de ese año en función de la inflación real y del desempeño de la economía, en diálogo con trabajadores y empresarios del sector privado.
El presidente Rodrigo Paz confirmó un paquete de medidas que impactan directamente en el ingreso de los hogares y en la política de subsidios a los hidrocarburos, en un contexto marcado por la crisis fiscal, la escasez de divisas y el agotamiento de las reservas internacionales.
“Hemos tomado una decisión central, proteger el bolsillo del pueblo y dar certidumbre en la energía y los combustibles con precios claros y con abastecimiento garantizado”, informó en conferencia de prensa junto a su gabinete de ministros.
Mediante el Decreto Supremo N° 5503, puso fin al subsidio a los combustibles con lo que la la gasolina Especial sube de Bs 3,72 a Bs 6,96 el litro; el diésel de Bs 3,74 a Bs 9,80 el litro y la gasolina Premium costará Bs 11 el litro.
También anunció que el aumento al salario mínimo nacional a Bs 3.300, lo que representa un incremento del 20%. La medida regirá desde enero de 2026 y, según explicó el mandatario, será revisada a finales de ese año en función de la inflación real y del desempeño de la economía, en diálogo con trabajadores y empresarios del sector privado.
En paralelo, el Gobierno dispuso elevar la Renta Dignidad a Bs 500, con el objetivo de proteger a los adultos mayores en un escenario de ajuste y pérdida de poder adquisitivo. Paz subrayó que esta decisión busca preservar el componente social del Estado en medio del proceso de estabilización macroeconómica.
El discurso también abordó el tema de las subvenciones, especialmente en hidrocarburos. El Ejecutivo ratificó que avanzará en la eliminación de subsidios “mal diseñados” del pasado, aclarando que el retiro de estas ayudas no implica abandono social, sino un reordenamiento orientado a la sostenibilidad fiscal y a una redistribución más transparente de los recursos.
Según el presidente, la estabilización de precios y la reducción del peso fiscal de las subvenciones permitirán liberar recursos para financiar políticas sociales focalizadas y apoyar a las regiones. Las medidas forman parte de una estrategia más amplia de “sinceramiento económico”, que combina ajuste, protección social y reformas estructurales para sentar las bases de una nueva etapa económica en el país.