MEDIANTE UNA CARTA

Presidenta de YPFB presenta renuncia irrevocable y expone deterioro institucional

Cronenbold sostiene que la empresa arrastra problemas estructurales acumulados durante al menos dos décadas

Claudia Cronenbold deja el cargo señalando obstáculos estructurales, burocracia heredada y la necesidad de una reingeniería profunda en la principal empresa estatal del país.

La presidenta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Claudia Cronenbold Harnés, presentó su renuncia irrevocable al cargo mediante una carta dirigida al presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, con efecto inmediato, en un documento fechado el 22 de abril de 2026.

En la misiva, la ahora exautoridad agradece la confianza depositada para liderar la empresa estatal, a la que califica como la más estratégica del país, y señala que asumió el desafío con la expectativa de contribuir a su reconstrucción en un momento crítico. Sin embargo, advierte que, tras un análisis técnico y administrativo, el estado institucional de YPFB es “significativamente más deteriorado de lo previsto”.

Cronenbold sostiene que la empresa arrastra problemas estructurales acumulados durante al menos dos décadas, reflejados en prácticas de gestión que describe como agotadas y en una “arquitectura perniciosa, colmada de candados”, que limita la capacidad de acción. En ese contexto, plantea que la recuperación de la estatal requiere una reingeniería legal y administrativa de largo aliento para desmantelar los obstáculos burocráticos heredados.

La ex presidenta también subraya una tensión entre los tiempos técnicos necesarios para implementar cambios estructurales y la urgencia de resultados inmediatos que demanda la agenda nacional. En ese marco, afirma que su decisión responde a no convertirse en un obstáculo para las metas de corto plazo del Gobierno, optando por dar paso a nuevas rutas de gestión.

En su balance, Cronenbold señala que durante su gestión logró identificar “nudos críticos” que deben ser resueltos para encaminar la recuperación de la empresa. Asimismo, asegura que el proceso de transición se realizará bajo estándares de transparencia, garantizando la continuidad de las operaciones estratégicas de YPFB.

La renuncia se produce en un contexto en el que el sector hidrocarburífero enfrenta desafíos estructurales, marcados por la caída en la producción de gas y la necesidad de redefinir el rol de la estatal dentro de la política energética del país.

Con su salida, se abre una nueva etapa en la conducción de YPFB, en medio de un escenario que exige decisiones orientadas a recuperar su capacidad operativa, atraer inversión y reposicionar al sector como uno de los pilares de la economía boliviana.