Sectores productivos y analistas afirman que la libre importación de combustibles “dinamizará” la economía
Analistas económicos y representantes del sector productivo consideran que la apertura a la importación privada de combustibles permitirá reducir los riesgos de paralización en la industria y el agro, aunque advierten que la medida debe complementarse con reformas estructurales para garantizar el abastecimiento.
Representantes de sectores productivos y analistas de la economía, coinciden en señalar que la decisión del Gobierno nacional, de aprobar y poner en vigencia el Decreto Supremo 5644, que autoriza de manera excepcional a las entidades públicas o privadas, a importar derivados del petróleo para la comercialización o consumo propio, “dinamizará” la economía porque evitará que las industrias “paren” y dejen de producir.
El analista económico, Enrique Ayo, en una entrevista realizada por el canal estatal Bolivia TV, habló sobre los objetivos del DS 5644, y explicó que la libre importación de carburantes “dinamizará” de manera coherente a los sectores de la economía: agrícola, industrial, minero y de servicios.
Sin combustible no habrá alimentos
Ayo añadió que el combustible más caro “es el que no existe”; por eso, para el Gobierno está claro que no pueden interrumpirse los procesos de producción mineros, industriales y de transporte; y con el decreto se abre la oportunidad para que el sector privado pueda importar su propio combustible.
El analista indicó que el desabastecimiento de combustibles genera costos altos en toda la cadena productiva, lo que redunda en contra de los consumidores. Asimismo, sostuvo que, por ejemplo, el sector agrícola sin combustible no podrá generar alimentos para la población.
“Obviamente este combustible no va a tener subvención, va a ser más caro, pero los más importante es que exista el flujo de este carburante para que las industrias no se paren”, dijo el analista, al referir que dada la crisis económica que sufre Bolivia, “no podemos perder más tiempo”.
Apoyo total de sectores productivos
Por su parte, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, expresó su respaldo a la decisión que tomó el Gobierno. “Si hay más participantes en la importación de diésel, pues, que lo haya, y que la competencia sea sana en calidad, volumen y en todo el servicio que puedan brindar, necesitamos combustible”, dijo en conferencia de prensa.
A su vez, el actual presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Abraham Nogales, afirmó que su sector ve “con buenos ojos” la apertura de importación de combustibles.
Anapo tiene una oficina propia para la importación de diésel, combustible que importa desde el año pasado, sin embargo, Nogales explicó que esa medida es paliativa y no garantiza la provisión.
De la misma manera, el presidente de los cañeros de Santa Cruz, Alcides Córdova, declaró que la importación de combustibles por el sector privado debe ser implementada “de una vez por todas”.
Sin embargo, el representante del sector, explicó que su industria se divide en dos tipos de productores, uno más formal que se organiza empresarialmente y que sí pueden hacer la importación, ya que cuenta con la logística y puede acceder a un financiamiento bancario. En contraparte, hay otros productores que no tienen ni la logística, ni el acceso a financiamiento bancario. Por esta razón, Córdova, considera que deben generarse condiciones para que estos productores accedan a esa importación con costos más bajos.
Finalmente, el presidente de Cadex, Oswaldo Barriga, señaló en conferencia de prensa, que la importación privada de combustibles es “un avance”, aunque considera que la medida no basta para resolver la crisis de abastecimiento. Por eso, Barriga considera que el Gobierno debería evaluar la eliminación total de la subvención a los combustibles como una alternativa para mejorar la situación económica del país y normalizar el mercado de carburantes.