Seguridad jurídica y social, clave para inversión extranjera en litio

Los inversionistas priorizan contar con seguridad jurídica y estabilidad social.

El conversatorio “El Futuro del Litio en Bolivia, seguridad jurídica y oportunidades globales”, reunió a expertos, representantes cívicos y autoridades para debatir sobre las condiciones necesarias que permitan al país aprovechar sus recursos de litio y competir en el mercado internacional.

Tras el bloqueo de los contratos de litio con empresas de Rusia y China por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional y el rechazo expresado por sectores potosinos, expertos advierten que la inversión en Bolivia aún enfrenta obstáculos. Señalan que los inversionistas priorizan contar con seguridad jurídica y estabilidad social, y que, sin estas condiciones, el país puede ser percibido como un destino riesgoso para el desarrollo de proyectos vinculados al litio.

El conversatorio “El Futuro del Litio en Bolivia, seguridad jurídica y oportunidades globales”, reunió a expertos, representantes cívicos y autoridades para debatir sobre las condiciones necesarias que permitan al país aprovechar sus recursos de litio y competir en el mercado internacional.

Entre los expositores participaron el Gerente de proyectos y contratos de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), Alfonso Pérez; el socio y director de Estrategias Corporativas Globales, Ernesto Rossell; el presidente de Comcipo, Alberto Pérez; el Docente de la UMSA y Consultor internacional, Ricardo Cardona; y el consultor internacional en litio y Oil&Gas, Andrés Brockmann.

Inversión y seguridad jurídica

Rossell advirtió que los inversionistas buscan excedentes y estabilidad, no riesgos, y que Bolivia arrastra un retraso en la protección a la inversión extranjera tras la salida del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi).

Además, rememoró que en 2019 el Estado anuló un contrato de litio con una empresa alemana aún pesa en la imagen del país, siendo que para algunas empresas el país es percibido como un destino riesgoso para invertir, sobre todo porque el 51% de las ganancias se quedan con el Estado.

“El mundo observa qué tipo de socio es Bolivia. Hoy el Estado necesita atraer capital, pero compite con Chile y Argentina, que tienen marcos jurídicos más claros”, señaló.

Añadió que las condiciones deben incluir licencias ambientales seguras, flexibilidad regulatoria y esquemas de gobernanza que permitan decisiones conjuntas entre el Estado y los privados.

Competencia global y recursos bolivianos

Brockmann destacó que Australia, Chile, China y Argentina lideran la producción mundial, mientras que Bolivia tiene recursos, pero no reservas reconocidas, debido a su marco legal.
“Hoy no hay una fila de empresas esperando entrar al país. Bolivia debe ser atractiva para competir con vecinos que ya cuentan con proyectos en marcha”, afirmó.

El experto también remarcó que la verdadera oportunidad está en generar un clúster de empresas alrededor del litio (transporte, mantenimiento, seguridad, construcción), más allá de la producción directa.

Potosí no rechaza la inversión

El presidente de COMCIPO, Alberto Pérez, sostuvo que la región no rechaza la inversión de empresas para la extracción de litio, pero exigen reglas claras, regalías justas y cuidado del agua y el medio ambiente.

“Los potosinos no estamos en contra de la venta de Litio, pero lo que da rabia es que los potosinos no tienen conocimiento de los contratos”, lamentó.

YLB y proyecciones

El gerente de proyectos de YLB, informó que este año la estatal proyecta producir 3.500 toneladas de carbonato de litio y más de 83.000 toneladas de cloruro de potasio. Señaló que se han suscrito convenios y contratos para impulsar la industrialización y se trabaja en la socialización con las regiones productoras.

Agregó que para esta gestión se proyecta la generación de Bs 11,43 millones por concepto de regalías Mineras, es decir, 68% más en relación con el año pasado.

“Con mucha pena escuchamos a veces en los en las reuniones de la SIB que YLB no produce nada, que YLB no hace nada, pero aquí están las verdades de los ingresos por comercialización. Lo proyectado para el año son 367 millones de bolivianos con un saldo en caja de 155 millones de bolivianos para enfrentar la siguiente gestión y una diversificación hasta el 86% en las exportaciones”, explicó la autoridad.

El gerente de YLB, sobre los contratos con las empresas Uranium One Group, de Rusia, y el consorcio chino Hong Kong CBC, reiteró que estas asumirán el riesgo de inversión para la instalación de plantas industriales de carbonato de litio en el salar de Uyuni, y que para la redacción de los acuerdos se tardó más de tres años.

Valor agregado e innovación

Por su parte, Ricardo Cardona resaltó que Bolivia debe apostar por centros de investigación y producción de valor agregado, como cátodos y baterías. Subrayó que el plan prevé plantas de extracción directa e hidróxido de litio con una capacidad proyectada de 200.000 toneladas al año en Uyuni y el sur del país.

Para el docente, Sudamérica debe convertirse en una potencia como China, Rusia, Europa o Estados Unidos, y Bolivia tiene que ser parte de ese mecanismo. “Ahora estamos en la etapa de las baterías, que también sirven para almacenar energía en lugar de usar gas en horas pico, a través de Ende o de las hidroeléctricas”, puntualizó.

Los especialistas coincidieron en que Bolivia tiene un enorme potencial en el litio, pero enfrenta desafíos de credibilidad, seguridad jurídica y competitividad internacional. Sin condiciones claras, advierten, el país podría perder la ventana de oportunidad frente a sus vecinos de la región.