HIDROCARBUROS

Autoridades piden a la ALP desbloquear $us 500 millones en créditos para garantizar combustibles

Dorgathen reconoció que el despacho desde Arica (Chile) opera entre 40% y 50% de su capacidad, con 500 cisternas varadas por falta de pagos en divisas.

Bolivia enfrenta una crisis de combustibles por falta de divisas. La autoridades proponen la importación directa y biodiésel para el agro y la minería; además de liberar liberar $us 500 millones en créditos para estabilizar el suministro.

La provisión de combustibles en Bolivia atraviesa una coyuntura crítica debido a problemas en la disponibilidad de divisas, lo que ha impactado directamente en el abastecimiento de diésel y gasolina. En este sentido, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Armin Dorgathen, destacó soluciones temporales y estructurales, priorizando al agro y la minería, mientras llamó a la Asamblea Legislativa a desbloquear $us 500 millones en créditos para estabilizar el suministro.

"La planta HVO va a sustituir el 80% de la importación de diésel", afirmó Dorgathen, subrayando el plan de Gobierno para reducir la dependencia del 90% de diésel importado actual. Este proyecto, junto a la planta de biodiésel en Santa Cruz, que ya mezcla un 10% de producción local, busca fortalecer la oferta interna. "Ya nos permite mezclar hasta un 10% el diésel fósil importado con una producción local", explicó, destacando avances operativos pese a la crisis.

Dorgathen reconoció que el despacho desde Arica (Chile) opera al 40%-50% de su capacidad, con 500 cisternas varadas por falta de pagos en divisas. "Es una buena y mala noticia: tenemos combustible, pero necesitamos ejecutar el pago para que llegue a la población", señaló, atribuyendo los retrasos al bloqueo de créditos en la Asamblea. Como solución coyuntural, propuso importación directa a precio internacional para sectores clave. "Queremos ofrecer al agro y al sector minero un 100% del abastecimiento", afirmó, enfatizando su rol en la generación de divisas.

También resaltó mejoras logísticas: "En Arica tenemos más de 150 camiones por día, frente a 70 antes", un avance que busca optimizar la distribución. Sin embargo, admitió limitaciones: "No vamos a poder cumplir al 100% al sector productivo en este tiempo". Para el largo plazo, destacó el plan exploratorio upstream, con resultados positivos en Mayaya, y medidas de control como el sistema B-SISA y la militarización de fronteras contra el contrabando.

El sector productivo, como los mineros auríferos y los arroceros del Beni (que reportan pérdidas del 10% por retrasos en la cosecha), sigue en alerta. Dorgathen insistió en la urgencia de divisas: "Esperamos que la Asamblea trate los créditos para liberar recursos y garantizar el combustible". Sin esta aprobación, la estabilidad energética de Bolivia pende de un hilo.

Un problema estructural

El Ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, explicó que el principal obstáculo para la importación de combustibles radica en la falta de divisas, agravada por la negativa de la Asamblea Legislativa para aprobar créditos internacionales. Esto ha reducido la capacidad del Estado para adquirir combustibles en los volúmenes necesarios, afectando el normal abastecimiento del mercado interno.

“La salud financiera del gobierno en moneda nacional es estable, pero la obtención de divisas sigue siendo un reto. Necesitamos garantizar estos recursos para pagar a nuestros proveedores y asegurar la importación de combustibles”, señaló Gallardo.