Importaciones de vehículos nuevos caen un 32% por la escasez de divisas
El mercado automotor boliviano cerró 2024 afectado por una crisis económica que restringió las importaciones y elevó costos, según Luis Encinas, gerente general de la Cámara Automotor Boliviana (CAB). Aunque segmentos como los vehículos híbridos y eléctricos mostraron crecimiento impulsado por incentivos, la falta de divisas marcó un año desafiante para el sector, con expectativas inciertas para 2025.
Encinas explicó que la crisis priorizó sectores como salud y alimentación sobre el automotriz. "En años buenos importábamos 60.000 vehículos; en la pandemia caímos a 5.000, subimos a 41.000 en 2023, pero 2024 fue difícil por la escasez de dólares", afirmó.
Las importaciones cayeron a 28.000 unidades, un 32% menos que el año anterior, debido a un sobrecosto del 80% en comisiones bancarias. Indicó que por cada $us 100.000 pagados a proveedores, se suman $us 80.000 en comisiones, además que las transacciones bancarizadas en dólares complican las operaciones.
De acuerdo con Encinas, los consumidores, ante la devaluación del boliviano, optaron por invertir en vehículos o inmuebles, pero la incertidumbre económica frenó decisiones. "Muchos dudan entre comprar ahora o guardar para tiempos peores", agregó. Este efecto repercute en el sector pues sostiene entre 8.000 y 9.000 empleos directos y más de 50.000 indirectos.
Híbridos y eléctricos
La escasez de gasolina y diésel hizo que la demanda de vehículos eléctricos e híbridos emergiera. Encinas destacó la eliminación del Gravamen Arancelario, IVA e Impuesto al Consumo Específico, por parte del Gobierno nacional, que redujo los precios; mientras que de manera específica, municipios de Cochabamba ofrecen descuentos del 50% en impuestos y estacionamientos gratuitos.
Las expectativas para 2025 son cautelosas. "Los costos subieron un 80%, pero mantenemos precios bajos para igualar las 28.000 unidades de 2024", afirmó Encinas.
En ese sentido, afirmó que la Expoauto, en alianza con Fexpocruz, seguirá siendo clave. "De las crisis nacen oportunidades", dijo, apostando por la resiliencia. Con 1,7 millones de vehículos en Bolivia, el sector busca adaptarse con innovación y ajustes estratégicos ante un entorno adverso.