viernes. 12.07.2024

Tras conocer las principales variables, analistas ven que el crecimiento económico de 3,71% que se calcula  en el Presupuesto General del Estado 2024, es optimista y observan el elevado gasto y déficit fiscal proyectado.

El proyecto de PGE 2024 prevé un PIB de 3,71%, una inflación de 3,60%, un déficit fiscal de -7,80%. También contempla créditos por 700 millones de dólares, emisión de bonos soberanos por 2 mil millones de dólares.

El analista financiero Jaime Dunn, opinó que en los hechos se proyecta un crecimiento nulo porque la diferencia entre 3,71% del PIB y 3,60% de inflación da como resultado una expansión económica de 0,11% en términos reales.

Se sigue dijo apostando a la expansión del gasto, de la subvención a carburantes y servicios básicos yu se ignora que hay una guerra en Ucrania, en Israel y que a nivel interno, no hay dólares, que se ha movido el tipo de cambio en el mercado y el país se vuelto en importador neto de energía.

Por otra parte, según Dunn en el proyecto de PGE 2024 se mencionan nuevos créditos, emisión de bonos soberanos, cuando la calificación de riesgo de Bolivia, se ha deteriorado.

Añadió que la inversión pública parece abultada porque no hay ingresos.

“El crecimiento que se proyecta es menor al de este año y es probable que no se alcance, 3,72% es optimista, porque la economía se ha enmarcado en una desaceleración, la tasa estará cercana a 2% o 2,5%”, advirtió Dunn.

El economista German Molina, coincidió  que las variables macro que se proyectan son optimistas , se espera un crecimiento por encima de las proyecciones de organismos internacionales para América Latina y que va a estar por debajo de 2%.

Por otra parte observó que el déficit fiscal que se calcula en el PGE 2024, se encuentra subestimado.
Esto porque hay una expansión del gasto y no se cuenta con el financiamiento asegurado, ya que esto depende de aprobación de créditos y éxito en la emisión de bonos.

Lo mismo ocurre, dijo con la tasa de inflación que se espera sea más elevada porque la gente siente en su bolsillo que los costos suben cada día.

“Incluir nuevos créditos y bonos soberanos, cuando las calificadoras de riesgo, casi nos reprueban, eso desalienta a los inversores que quieran comprar los títulos-valor”, manifestó Molina.

De acuerdo con Molina afuera se ve que el país no tiene dólares para pagar la deuda que se pueda contratar.
Para el analista en el Asamblea Legislativa se debe evaluar y revisar adecuadamente las fuentes de financiamiento y gasto que no estén respaldos.

El exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Espinoza, opinó que la información es limitada solo con el proyecto de Ley, pero recordó que el Gobierno se mal acostumbró a esconder  presentar el PGE y guardarlo y sacarlo en diciembre cuando hay poco tiempo de análisis.

“Eso muestra una pésima gestión de lo público y falta de transparencia que es algo que están castigando fuertemente las calificadoras de riesgo cuando evalúan la deuda boliviana”, apuntó.

Sin embargo, dijo que las proyecciones que realiza el Gobierno preocupan porque de forma continua están desalineadas de perspectiva de crecimiento y metas no se cumplen. Por ejemplo en 2022 se planteó un crecimiento de 5,1% y se terminó 3,48%, mientras que los organismos internacionales planteaban un 3,5%. Para 2023 se proyectó un crecimiento de 4,86%, pero resultado  será de 2%.

“Estos continuos errores no son ya solo un problema de características técnicas, sino que nos están llevando a sobreestimaciones en el gasto que repercuten en las Reservas Internacionales Netas (RIN) y en la imposibilidad de pagar las importaciones de combustibles”, observó.

Por otra parte, indicó que no hay esfuerzo para corregir el desequilibrio en las finanzas públicas y por eso se proyecta un déficit de 7,8% y por lo tanto se seguirá recurriendo a deuda o consumo de reservas.
Además  se castiga a gobiernos subnacionales y los obliga a cortar programas de inversión y gasto y eso limita calidad de servicios públicos.

Analistas ven como optimista perspectiva de crecimiento de economía en el PGE 2024