sábado. 22.06.2024

Comienza la Barbieheimer

Eduardo Silva – especialista en gestión de la reputación empresarial y COO de WeCom Bolivia.

Empieza la lucha entre Oppenheimer y Barbie, así que, si no tienes planes para este finde, ir al cine no es mala opción. Pero vamos un poco más allá de la recomendación para pasar el tiempo.

En Internet lo llaman Barbieheimer y la estrategia para publicitarlas ha sido espectacular. Seguro que conoces a alguien que quiere ver una o la otra (o las 2).

A la industria del cine le ha ido de lujo en su lucha por competir con las plataformas de streaming y recuperar el vínculo que tenía con la audiencia. ¿Qué más?

El enfrentamiento en internet entre Barbie de Greta Gerwig y Oppenheimer de Christopher Nolan comenzó desde que anunciaron su fecha de estreno: 21 de julio.

No es raro que los estudios de cine programen estrenos de películas de diferentes géneros en un mismo fin de semana, pero las marcadas diferencias entre una película intensa y seria sobre el hombre que supervisó el desarrollo de la bomba atómica y una antropomorfización alegre y rosada de una muñeca de la infancia, se convirtió rápidamente en algo ultra viral.

Hay quienes dirán que Barbie le gana a Openheimer por goleada, en cuanto a su comunicación se refiere.

Ambas películas han generado mucho revuelo y la comunicación detrás de ellas ha sido un factor clave para generar emoción y anticipación.

A pesar de sus temas muy diferentes, ambas películas han generado mucho entusiasmo entre las personas. Barbie ha sido elogiada por sus temas feministas y su elenco estelar, que incluye a Emma Stone, Margot Robbie y Florence Pugh. Oppenheimer, por otro lado, ha sido elogiada por su precisión histórica y su interpretación de una de las figuras más importantes del siglo XX.

En una era donde la tecnología desplaza a los juegos tradicionales, reaparece Barbie para decirnos “dentro de cada mujer no importa su edad, hay una Barbie”. Mucha gente ha opinado en redes sociales que la campaña ha sido tan masiva y tan buena, que la gente ni siquiera está esperando que la película sea buena; solo quieren verla y creo que están dispuestos a aceptar lo que sea que venga de Barbie.

Otros piensan que la película es el rescate perfecto para un producto que había caído en ventas, es decir una obra maestra del marketing para Mattel.

Los números hablarán por sí solos y veremos si este despliegue se traduce en la taquilla, por lo pronto le está trayendo, a las dos películas, miles de conversaciones y de audiencias súper complementarias.

El presupuesto de marketing de Barbie, por ejemplo, supera los 100 millones de dólares y se ha gastado en casi todos los rincones del mundo. Hace poco veíamos en Bolivia a la tiktoker potosina Albertina Sacaca en una gala previa al estreno, junto a otras celebrities. Sin duda, Albertina arrasó frente a sus compañeras de pasarela. Le puso a la Barbie lo que no tenía, piel morena, autenticidad y humildad. Resultado: mucha más conversación sobre Barbie.

Ambas películas han hecho uso de las redes sociales para promocionarse e interactuar con los fans. Barbie tiene una fuerte presencia en Instagram, donde ha compartido fotos y videos detrás de escena del elenco y el equipo. Y en cada país, se aportó al tema desde sus acciones de márketing específicas.

Oppenheimer también usó Instagram para compartir fotos del set y promover la precisión histórica de la película.

La atención no podría ser mayor, la conversación no podría ser más fuerte y eso que ninguna de las películas tiene reseñas oficiales todavía.

Barbie ha mostrado tener infinitas oportunidades para fotografías muy rosadas y brillantes, asociaciones con marcas para aparentemente todo, desde ropa interior hasta flotadores de piscina, eventos de fans a gran escala con firmas de autógrafos, etc. En otras palabras, la campaña de “Barbie” se volvió nuclear (irónicamente).

Oppenheimer tiene en cambio la bomba, el misterio seductor y el gancho de la pantalla grande, pero no es el tipo de película que se presta, digamos, a una colaboración con una gaseosa, un helado o unos jeans.

Si somos francos, mucha gente planea ver ambas películas, sin ruborizarse. Tom Cruise, cuya “Mission: Impossible - Dead Reckoning Part One” se estrenó hace poco más de una semana antes del enfrentamiento del Barbieheimer, dijo en su debut que planea ver ambas películas el día de su estreno, probablemente comenzando con Oppenheimer, que parece ser el orden de visualización preferido por la gente, según los comentarios de las redes sociales.

Bueno, vayan preparando la billetera para comprar un combo doble de pipocas.

 

Comienza la Barbieheimer