lunes 16/5/22
REVISTA IMPRESA

2021: el año de la recuperación económica ‘incompleta’

La economía nacional creció un 5% pero no recuperó todavía los niveles pre pandemia. Para los distintos sectores 2022 será un año desafiante que necesitará una fuerte inyección de inversión capital.
2021-RECUPERACION-ECONOMICA-INCOMPLETA-1
El empresariado requiere medidas contundentes para la reactivación de la economía e incentivos para el incremento de las inversiones.

Concluye un año difícil para muchos de los sectores de la economía boliviana que han dado señales importantes de recuperación, pero, sin conseguir llegar a los niveles de producción o de crecimiento anteriores a la pandemia. 

“De forma global, 2021 es el ‘año de la recuperación incompleta’ porque después de una caída de casi 9% en 2020, este año se estima que el crecimiento estará por encima del 5%, lo cual nos deja a la mitad del camino de la recuperación”, diagnostica el presidente de Cainco, Fernando Hurtado.

Según esta institución, la realidad sectorial es más diversa y complicada. Por ejemplo, construcción, transporte y turismo se encuentran por debajo de lo observado antes de la pandemia, pese a que son los sectores con mayor crecimiento según estadísticas oficiales.

“Nos preocupa que los crecimientos reportados en este año esconden que la mayor parte de los sectores no se ha recuperado de la pandemia. Por ejemplo, transportes tuvo un crecimiento de 40% en los primeros ocho meses del año, pero se sitúa todavía 9% por debajo de 2019. O la construcción, que se expandió 34% en similar periodo, su nivel es 6% menor al del año previo a la pandemia”, señaló Hurtado.

Javier Arze, gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), indicó que la reactivación de este sector después de la paralización y caída que sufrió durante el 2020 obedece principalmente al trabajo del sector privado y no así de la inversión pública que muestra un ritmo más lento.

“Es importante considerar que la inversión pública es crítica para el comportamiento de la construcción pues el 72% de la actividad del sector está directamente relacionada con la ejecución de obras con recursos de las entidades públicas, nacionales como regionales”, señaló Arze.

A su entender, si se logra “sostener en el tiempo” programas de inversión pública superiores a los $us 4.000 millones anuales, se podrá consolidar la reactivación de la construcción y volver a tasas elevadas de crecimiento. “Se necesitan nuevas obras que dinamicen la economía y generen empleo masivo”, enfatizó Arze.

Sobre la inversión pública, el economista Gonzalo Chávez criticó la baja ejecución presupuestaria del actual Gobierno durante la gestión 2021. “Nos dijeron que iban a gastar $us 4.000 millones  de inversión pública, pero, hasta julio habían gastado cerca de $us 1.000 millones”.

En tanto, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Rolando Kempff, señaló que el crecimiento económico de 2021 está impulsado principalmente por el repunte de cuatro sectores como el minero, la construcción, el transporte y las telecomunicaciones.

Para el ejecutivo, el ascenso de dichos rubros se debe a la recuperación de los precios internacionales, la reactivación de las actividades en el mercado interno junto a una mayor demanda de servicios de transporte y consumo de servicios de telecomunicaciones como el internet.

Un detalle que destacó, es que la tasa de desempleo anual cerrará entre el 5,8 y 6%, comparado al registrado en 2020, cuando llegó al 11%.

“Sin embargo, preocupa el deterioro de la calidad de empleo debido a que antes del 2020 había unos 30.000 trabajadores asalariados y en la actualidad han retornado a la actividad laboral bajo la modalidad de trabajadores a cuenta propia”, dijo.

En el ámbito del comercio exterior también se ven señales de recuperación. A octubre de este año, Bolivia registró un superávit comercial de $us 1.584 millones, según datos del INE, destacó el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez.

De acuerdo con datos del IBCE, las exportaciones de productos bolivianos bordearon los $us 9.000 millones, con un crecimiento de 64% en valor y 12% en volumen. Los No Tradicionales movieron $us 2.245,5 millones, un crecimiento de 57% en valor y 23% en volumen.

“Comparativamente al año pasado, las exportaciones están $us 3.500 millones más de lo que habíamos registrado entre enero y octubre de 2020”, enfatizó Rodríguez.

Otro tema que ha llamado la atención de los sectores productivos y economistas es el comportamiento de las Reservas Internacionales Netas (RIN). La CNC proyectó que estas reservas alcancen los $us 4.900 millones, cifra que está por debajo de lo estimado por el Gobierno. En ese sentido, se estima que en 2022 las RIN continuarán disminuyendo y llegarán a $us 4.000 millones.

El economista Mauricio Ríos, explicó que la caída de las RIN se debe a que “el país tiene cada vez menor capacidad de exportar y de atraer capital privado internacional, a la vez que están espantando el poco capital privado internacional que quedaba en el país, y porque están financiando parte del gasto y del déficit fiscal”.

Esto, agregó, genera presiones internas cada vez mayores sobre el tipo de cambio y, al mismo tiempo, sobre las capacidades del sector bancario y financiero para encarar cualquier eventualidad y porque el 50% está denominado en oro, metal amarillo que no ha tenido una buena performance en los últimos años.

En cuanto a la producción de hidrocarburos en 2021 hubo un aumento comparado con el año de la pandemia, pero la tendencia en general es de una declinante producción de todos los productos, sumado a que no se han encontrado nuevos campos de producción. En contra parte, se dio una mayor importación de gasolina y de diésel.

“Este año hemos importado cerca del 70% del diésel y cerca del 35% de la gasolina, esto va continuar a futuro si no hay un cambio en el modelo del sector con una nueva ley y un sistema impositivo”, señaló el consultor en energía Álvaro Ríos.

Un aspecto positivo en esta industria, son las exportaciones de urea gracias al aumento en el precio de $us 300 a 800 la tonelada en los últimos meses. “Se está exportando a buen precio y la Planta está produciendo a un 75% de su capacidad, lo que genera exportaciones de 1 millón de dólares por día”, calculó.

Por su parte, Anapo, a través de su gerente general, Jaime Hernández, dio a conocer que el 2021 se caracterizó por una disminución en la producción de granos (soya, maíz, trigo, girasol, chía y sorgo).

“El resultado de la siembra de las campañas agrícolas de verano 2020-2021 y de invierno 2021, ha sido de 4.744.000 toneladas, que representa una disminución de un 6% con relación a la gestión 2020”. Este resultado es atribuido a una sequía prolongada y fríos intensos con heladas que ocasionaron pérdidas productivas considerables.

Asimismo, indicó que la frontera agrícola de este sector se encuentra estancada con una superficie de siembra de 2.300.000 hectáreas.

Proyecciones 2022

Para la Cainco, el 2022 se configura un año en el que la inercia posibilitaría que la producción sea similar a la de antes de la pandemia. Sin embargo, el PIB por habitante seguirá por debajo por lo menos dos años más. “Para cambiar esta situación se requiere fundamentalmente diálogo y una inyección de recursos externos que haga que la economía se reactive rápidamente”, dijo Fernando Hurtado.

Para Cadecocruz, es necesario que se cumplan las previsiones establecidas en el proyecto de PGE 2022 de un crecimiento de la economía del 4 al 5% y una inversión pública de $us 5.015 millones. En este escenario, la construcción en el país podría crecer entre el 7 y el 8,5%.

En síntesis, para el 2022 será necesaria la aplicación de medidas contundentes que reactiven la economía como la generación de programas de empleo para todos los niveles, la diversificación de las exportaciones y la aplicación de incentivos al empresariado privado para el incremento de las inversiones.


Los expertos opinan

Mauricio Ríos, economista: "La economía necesita reformas estructurales"

MAURICIO-RIOS-ECONOMISTA

El problema de la economía del país es el modelo económico implementado en 2006, está totalmente agotado. La economía del país necesita no sólo de ajustes reduciendo el gasto, sino además de reformas estructurales que la liberalicen reduciendo el tamaño del Estado a su mínima expresión posible.

2022 marca el inicio de los mayores desafíos para la economía que el país haya visto en décadas, y que no serán solucionados ni pronto ni fácilmente.

Gonzalo Chávez, economista: "Debemos cambiar el modelo primario exportador"

GONZALO-CHAVEZ-ECONOMISTA

Desde el 2014, estamos atravesando una crisis que es estructural. Ya son nueve años de déficit público. Entonces esta idea de que vas a reconstruir lo viejo que ya no funcionó, no tiene sentido. La mayoría de los países están aprovechando esta crisis para hacer pactos políticos locales y nacionales para reconstruir la economía en otro lugar, no donde cayó la bomba. No debemos seguir con el modelo primario, exportador y rentista.

Álvaro Ríos, economista: "Se necesitan incentivos para la exploración"

ALVARO-RIOS-ECONOMISTA

En el sector hidrocarburos se necesita una nueva ley y un sistema impositivo. Si no hacemos esto, en 2025 Bolivia podría estar importando cerca del 86% del diésel y cerca al 56% de la gasolina. En cuanto a nuevos descubrimientos no tenemos nada y es por eso que necesitamos un nuevo marco jurídico para que se perfore de 15 a 20 pozos exploratorios al año. La mayoría de los campos están en declinación, entonces se necesitan incentivos para explorar.

2021: el año de la recuperación económica ‘incompleta’
Comentarios