El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prevé desembolsar este año para Bolivia alrededor de $us 2.000 millones para apoyar un programa de estabilización que proteja a los segmentos más vulnerables de la población y ayude a restaurar la estabilidad macroeconómica, señala un comunicado del Grupo BID. "Las acciones inmediatas incluyen financiamiento para transferencias monetarias a hogares de bajos ingresos", indica y agrega que esto forma parte de un esfuerzo multilateral coordinado para apoyar la consolidación fiscal mientras se protege a los más vulnerables.
Este monto forma parte de un paquete más amplio de financiamiento por hasta $us 4.500 millones acordado entre el gobierno boliviano y el BID, que fue confirmado tras la reunión entre el presidente del organismo multilateral, Ilan Goldfajn, y el presidente del Estado, Rodrigo Paz. El paquete destinado a respaldar la agenda de reformas del nuevo Gobierno para estabilizar la economía, recuperar el crecimiento y ampliar la creación de empleo, incluye financiamiento focalizado para protección social, inversión privada, infraestructura, apoyo presupuestario y movilización de capital, que será ejecutado para el período 2026‑2028 y representa casi seis veces la asignación previa del Banco a Bolivia, señala un comunicado del BID.
“Estamos aquí para apoyar a Bolivia a impulsar un crecimiento que beneficie a toda la población. La estabilización es esencial, pero no suficiente. El crecimiento duradero depende de un esfuerzo compartido, incluido del sector privado”, manifestó Goldfajn.
“Coincidimos plenamente en que la estabilización económica es solo el primer paso; el verdadero reto radica en construir un modelo de crecimiento sostenible y equitativo que llegue a cada hogar boliviano y se traduzca en obras, infraestructura, salud, educación y empleos”, dijo el presidente de Bolivia.
Impacto para el desarrollo y la ciudadanía
El ministro de Planificación del Desarrollo, José Fernando Romero, en una entrevista con Unitel, indicó que los recursos previstos para este año están destinados principalmente a proyectos con efecto directo en la economía real: infraestructura, electrificación, energía y asistencia social. El objetivo es que estos fondos tengan un impacto tangible en la vida de las familias bolivianas y en las regiones del país.
El ministro detalló que actualmente hay 24 proyectos en marcha o en fase de acuerdos técnicos con el apoyo del BID, que abarcan desde infraestructuras básicas hasta iniciativas de alto impacto que requieren coordinación estratégica con actores territoriales y sectoriales.
Claves para el desembolso
Para que los recursos lleguen efectivamente a Bolivia este año, Romero subrayó la importancia de tres condiciones clave: Seguridad jurídica y confianza en el entorno de inversión; la estabilización económica, incluyendo precios y tipo de cambio; y base social sólida que respalde las decisiones adoptadas por el Gobierno.
Estas declaraciones se dan en un contexto en que el BID realiza una visita oficial a Bolivia, la primera de un presidente del organismo en más de 15 años, con una agenda que incluye reuniones con autoridades del Gobierno, líderes empresariales y actores productivos para consolidar el plan de inversión.
¿Qué significa para la economía boliviana?
La posibilidad de acceder a los $us 2.000 millones en desembolsos este año representa una señal de confianza del BID en las políticas económicas actuales del país y una fuente significativa de financiamiento para dinamizar la economía, fortalecer la inversión pública y generar empleo, sostuvo el ministro de Planificación del Desarrollo.
Estos recursos también se sumarían a otros esquemas de apoyo internacional, como el anunciado por Fonplata, que ofrecerá financiamiento para proyectos estratégicos en los próximos años.
En suma, si se concreta este nivel de financiamiento, Bolivia estaría avanzando hacia una mayor vinculación con organismos multilaterales en un año clave para la ejecución de proyectos de desarrollo con impacto social y económico.
Más allá del financiamiento, el Grupo BID aporta capacidad técnica, más de 65 años de experiencia y soluciones prácticas extraídas de toda América Latina y el Caribe para apoyar la agenda de Bolivia. Como parte de este esfuerzo, el BID está proporcionando recursos no reembolsables de hasta $us 4,5 millones en asistencia técnica para fortalecer la preparación de proyectos y la pre‑inversión en iniciativas prioritarias, incluidas en el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) de Bolivia, mejorando el acceso al financiamiento público y privado y acelerando la ejecución.
BID Invest ampliará su cartera a $us 450 millones
Con un espacio fiscal limitado, la estrategia depende de los esfuerzos de todos, incluido el sector privado. BID Invest, el brazo del Grupo BID para el sector privado, ampliará su cartera en Bolivia veinte veces, invirtiendo hasta $us 450 millones en los próximos tres años en agroindustria, infraestructura, industria e inclusión financiera. Las reformas habilitantes incluyen operaciones aduaneras 24 horas en Santa Cruz, simplificación de procedimientos para apoyar inversiones, expansión de BID Pagos para pagos digitales y formalización, y registro empresarial simplificado.
Para respaldar esto, el Grupo BID y la Corporación Financiera Internacional (IFC, según sus siglas en inglés) movilizarán inversión privada a gran escala, respaldando empresas locales competitivas y avanzando proyectos en minería, agroindustria, turismo, energía, infraestructura sostenible, inclusión financiera y manufactura con valor agregado. En paralelo, el Grupo BID está discutiendo formas de avanzar en esfuerzos con la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de EE. UU. (DFC, según sus siglas en inglés) para movilizar capital privado y apoyar proyectos de alto impacto en diversos sectores.
