El embajador de la República Popular China en Bolivia, Wang Liang, destacó los 40 años de relaciones diplomáticas entre ambos países, que muestran un salto histórico en el intercambio económico y cultural.
“En aquel entonces, en 1985, apenas teníamos $us 880.000 en comercio. Ahora hablamos de $us 3.500 millones. Es un gran salto histórico que beneficia a ambos pueblos”, subrayó el diplomático, al resaltar que las relaciones bilaterales han llegado a un nuevo punto de partida con expectativas de mayor cooperación en comercio, educación, turismo, infraestructura y cultura.
Liang destacó estas cifras en el marco de la avant premiere de Ne Zha 2, que llegó a Bolivia en un evento especial que se realizó de manera simultánea en la segunda sucursal de Cine Center en Santa Cruz, ubicada en el Megacentro Comercial Avenida Brasil.
En este contexto, la proyección de la película animada más taquillera de China —y también de la historia mundial en su género— en salas bolivianas fue destacada como un puente cultural. Para el embajador, este intercambio cinematográfico no solo difunde la mitología y valores chinos como el amor y la perseverancia, sino que también conecta espiritualmente a los pueblos.
“El cine, la educación y la cultura son herramientas que ayudan a que Bolivia conozca mejor a China, mientras el comercio y la inversión generan beneficios directos en la economía. Son dos dimensiones que se complementan y fortalecen la relación bilateral”, remarcó Liang.
Participación de China en Expocruz
Este año China participa por primera vez con un pabellón en Expocruz, donde 36 empresas exhiben productos y servicios de alta calidad. Esta presencia marca un hito en la estrategia de posicionamiento de la segunda economía del mundo en Bolivia y evidencia la profundización del intercambio empresarial.
Más allá de lo económico, Wang resaltó el entusiasmo de la población boliviana en la celebración de los 40 años de relaciones, con actos en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. “La gente muestra mucho interés por la cultura china y eso nos anima a trabajar más en una agenda bilateral enriquecedora”, afirmó.
De cara al futuro, la embajada china y las instituciones bolivianas preparan nuevas actividades conjuntas que apuntan a ampliar las oportunidades de inversión, innovación tecnológica y cooperación cultural. “Queremos que los próximos años consoliden una relación más integral, sostenible y beneficiosa para ambos pueblos”, concluyó el diplomático.

