La Cámara Nacional de Industrias (CNI) alertó sobre el impacto crítico que la escasez de hidrocarburos está provocando en el aparato productivo nacional.
Según el pronunciamiento emitido por la institución, el desabastecimiento de diésel y gasolina afecta gravemente las operaciones industriales en los nueve departamentos del país, con repercusiones directas en la provisión de bienes esenciales como alimentos, bebidas, fármacos y productos manufacturados.
“La situación es crítica y requiere atención inmediata. La falta de combustibles está paralizando gradualmente la producción y comprometiendo la seguridad alimentaria del país”, señala el documento difundido por la institución que aglutina a los principales actores industriales de Bolivia.
Transparencia y certidumbre
En el comunicado, la CNI demandó al Gobierno transparentar la información sobre la situación real del abastecimiento de hidrocarburos.
“La industria necesita información clara y precisa para tomar decisiones. La falta de datos oficiales y el manejo poco transparente del problema están generando un clima de incertidumbre e inestabilidad”, enfatiza el pronunciamiento.
El gremio industrial también instó a las autoridades a garantizar certidumbre para el sector productivo y la ciudadanía, advirtiendo que la desinformación y la especulación podrían agravar la crisis y generar consecuencias económicas adicionales.
Riesgo para el aparato productivo
La Cámara recordó que, según la Constitución Política del Estado, es obligación del Poder Ejecutivo asegurar la seguridad alimentaria y el normal desenvolvimiento de las actividades económicas.
En ese sentido, exhortó al Gobierno a asumir medidas inmediatas y estructurales para evitar un colapso del sistema productivo nacional.
“La industria boliviana está enfrentando una crisis que afecta no solo la producción, sino también la cadena logística y de distribución. Es momento de actuar con responsabilidad, prudencia y visión de país”, concluye el comunicado de la CNI.

