La suspensión de exportaciones de carne de res en Bolivia, medida implementada el 5 de febrero para estabilizar los precios internos, ha generado un aumento en la oferta, pero no una reducción significativa en los costos al consumidor final. El viceministro de Políticas de Industrialización, Luis Siles , indicó que el precio del kilo de carne registró una caída de hasta el 3% , pero el objetivo es que retorne a un rango de Bs 38 a Bs 40 en el kilo de pulpa corriente.
“Tenemos que llegar a ese precio, en el momento que baje considerablemente nosotros no tenemos ningún problema en liberar las exportaciones en el día”, afirmó Siles en un aentrevista con Bolivia TV.
El Gobierno sostiene que el incremento de la oferta debería haber generado una reducción más pronunciada en los precios, lo que sugiere la presencia de especulación en la distribución. Para abordar esta problemática, se prevé un encuentro con la Confederación de Trabajadores de Carne de Bolivia (Contracabol) para evaluar las razones detrás del mantenimiento de precios elevados.
Mientras tanto, los exportadores han cuestionado la restricción y advierten de pérdidas económicas para el sector. Sin embargo, Siles aclaró que los cupos de exportación comprometidos en 2024 siguen vigentes y que, históricamente, las solicitudes de compra por parte de China —principal mercado externo— bajan a principios de año.
“Nos interesan las divisas, pero primero está el alimento de los bolivianos”, aseguró Siles, quien también recordó que el sector ganadero se beneficia de políticas gubernamentales como subvención de hidrocarburos, créditos productivos de bajo interés y exención del IVA en importación de maquinaria .
Paralelamente, el Gobierno anunció que se intensificaron los controles fronterizos para evitar el contrabando de carne hacia países vecinos como Perú y Brasil, con el propósito de garantizar el abastecimiento interno antes de restablecer las exportaciones.

