El Gobierno nacional, mediante el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, informó este martes que la autorización para reanudar las exportaciones de carne de res sigue en análisis, pese a los reclamos del sector ganadero y exportador. El ministro esta cartera, Yamil Flores Lazo, indicó que la decisión final dependerá de una evaluación técnica sobre el abastecimiento interno, el cumplimiento de acuerdos por parte del sector exportador y las afectaciones registradas en la producción ganadera a causa de las recientes lluvias.
“El Gobierno no tiene ninguna intención de cerrarse en el tema de la exportación, pero tenemos que ser muy responsables”, declaró Flores desde Plaza Murillo en La Paz, aclarando que si bien se entiende la necesidad de los exportadores, la prioridad actual es asegurar el abastecimiento del mercado interno y controlar los precios al consumidor.
El titular del área expresó su preocupación por el elevado precio del kilo de carne en los mercados, que según afirmó, no responde a fundamentos económicos claros. “Hemos demostrado que no se justifica un incremento”, señaló, e instó a la Confederación Nacional de Trabajadores en Carne de Bolivia (Contracabol) a asistir a las mesas de diálogo convocadas por el Gobierno.
Flores insistió en que cualquier decisión relacionada con la exportación deberá considerar un enfoque integral que incluya a productores, frigoríficos, comercializadores y consumidores. “El Gobierno tiene la obligación de cuidar el bolsillo y el estómago de los bolivianos”, subrayó.
El sector ganadero, por su parte, ha reclamado en reiteradas oportunidades que el bloqueo de exportaciones afecta a su sostenibilidad y limita la generación de divisas, especialmente en un contexto de escasez de dólares. Las organizaciones productivas han advertido que Bolivia pierde hasta $us 600.000 diarios por no exportar carne, pese a tener mercados abiertos como China, Perú y potencialmente Chile.
Por ahora, el Ejecutivo no ha dado señales de levantar el veto, aunque no descarta hacerlo una vez que concluyan los informes técnicos y se verifique la estabilidad del mercado local. El tema sigue siendo uno de los más sensibles dentro del contexto económico actual, marcado por restricciones cambiarias, alta inflación importada y presión sobre los precios de los alimentos.

