lunes. 27.07.2026

La economía no se explica únicamente a través de las cifras. Para el economista Jaime Dunn, los indicadores económicos son el resultado visible de decisiones tomadas por personas e instituciones, pero detrás de ellos existen factores menos tangibles que pueden fortalecer o debilitar el funcionamiento de un país.

Durante la segunda jornada del Foro Económico de la Mujer (FEM) 2026, realizada el 24 de julio en el Hotel Los Tajibos de Santa Cruz de la Sierra, Dunn planteó que la situación económica de Bolivia debe analizarse también desde esos elementos que no suelen aparecer en las estadísticas: la ética, la justicia, la responsabilidad, la confianza y el respeto a la ley.

Las raíces detrás de las cifras

Para explicar esa relación, el economista comparó la economía con un árbol. Los indicadores, señaló, muestran el tronco, las ramas y las hojas, pero las raíces que sostienen el conjunto están formadas por valores que no aparecen en los cálculos económicos.

“Las raíces para mí son la honestidad, el mérito, la responsabilidad, la palabra cumplida, el respeto a la propiedad, la familia, la fe, la confianza y la ley. Esas son las raíces de la economía”, afirmó Dunn.

Desde esa perspectiva, sostuvo que la economía no toma decisiones por sí misma. Son los gobernantes, jueces, empresarios, emprendedores, trabajadores y ciudadanos quienes deciden si se invierte, se ahorra, se gasta más de lo que se tiene o se bloquea, y esas acciones terminan reflejándose en los resultados económicos.

Por eso, consideró que la corrupción, la pérdida de confianza y el incumplimiento de las reglas no son asuntos ajenos a la economía, sino factores que terminan afectando su funcionamiento. En el mismo sentido, el respeto a la ley, la responsabilidad y el cumplimiento de la palabra pueden generar condiciones para la inversión y la actividad productiva.

“La economía es de personas y por eso yo digo que la economía no es más que la contabilidad moral de la conducta humana”, sostuvo el especialista.

La idea, resumió Dunn, es que los problemas económicos visibles pueden ser la consecuencia de un deterioro previo en los principios que sostienen las decisiones de una sociedad. “La economía falla primero en sus valores y después en sus cifras”, afirmó.

FEM 2026, ponencia del economista Jaime Dunn (Foto: Economy)
FEM 2026, ponencia del economista Jaime Dunn (Foto: Economy)

De la confianza a la inversión

Ese vínculo entre valores y resultados económicos también estuvo presente cuando Dunn se refirió a la justicia y la seguridad jurídica. En su exposición, sostuvo que una economía necesita reglas que se respeten y que la justicia es una condición para que exista seguridad jurídica, inversión, propiedad privada y empleo.

La confianza, en tanto, fue planteada como una condición para movilizar recursos hacia la economía formal. En una entrevista para Economy, al ser consultado sobre cómo aumentar el ingreso de divisas al país, Dunn mencionó las exportaciones, las remesas, la inversión extranjera y los dólares que los bolivianos mantienen fuera del sistema financiero.

La responsabilidad también alcanza al manejo de los recursos públicos

La misma lógica de responsabilidad que Dunn plantea para las decisiones individuales también la extiende al manejo de las finanzas del Estado. En su análisis, el gasto público no puede desligarse de sus efectos sobre la población, por lo que cualquier decisión fiscal debe considerar sus consecuencias para los ciudadanos.

Durante su exposición, el economista remarcó que los recursos estatales no pertenecen exclusivamente al Gobierno, sino a la sociedad en su conjunto. “El dinero público no es del Gobierno. Pertenece a cada uno de ustedes, a cada uno de nosotros”, afirmó.

En una entrevista con Economy, al referirse a la deuda externa, sostuvo que Bolivia debería priorizar una reducción del gasto antes de recurrir a un mayor endeudamiento. “Bolivia tiene un problema de gasto y eso no se soluciona necesariamente con más deuda”, señaló Dunn.

Para el economista, cualquier ajuste del tipo de cambio debe formar parte de una transformación económica más amplia, que incluya el equilibrio fiscal, una solución para las empresas estatales deficitarias y un Banco Central independiente, con reservas y suficientes dólares para respaldar sus operaciones.

Un “shock de justicia” para reconstruir​

Desde su lectura, el deterioro de los principios y el debilitamiento institucional terminan teniendo consecuencias económicas. Por ello, Dunn sostuvo que la reconstrucción del país no puede limitarse a medidas financieras y planteó la necesidad de fortalecer la justicia y las instituciones.

En ese marco, afirmó que el Estado está afectado por un sistema de colusión, corrupción y redes que dificultan el funcionamiento institucional, por lo que consideró que Bolivia necesita primero un “shock de justicia”.

El planteamiento conecta con la idea central de su exposición: las cifras económicas son el resultado visible de decisiones y conductas que se construyen en un entorno institucional y social. Por ello, al referirse a la recuperación del país, Dunn sostuvo que el cambio no puede limitarse a los indicadores.

“Bolivia no necesita solo un cambio económico. Necesita una restauración moral. Los países no se levantan solo con cifras, se levantan con valores”, sostuvo el especialista.

Reconocimiento a Jaime Dunn, en el FEM 2026 (Foto:Economy)
Reconocimiento a Jaime Dunn, en el FEM 2026 (Foto:Economy)

 

Jaime Dunn: “La economía falla primero en sus valores y después en sus cifras”