Pese al nuevo escenario favorable para el sector, las exportaciones bolivianas –una de las claves para superar los desequilibrios estructurales económicos del país– no lograrán superar este año el déficit comercial.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a noviembre de 2025, muestran que el país exportó $us 8.651 millones, un 5% más que en similar periodo de 2024. Este incremento es liderado por las ventas externas de los sectores minero (20%+) y no tradicional (7%+), mientras que las de los hidrocarburos continúan en caída libre (-34%).
Las importaciones, por su lado, cerraron en $us 9.123 millones, lo que confirma un saldo comercial negativo por tercer año consecutivo. Las compras externas de 2025 se redujeron en 0,6%, siendo las más significativa las de bienes de capital y equipos de transporte, lo cual muestra una disminución en la actividad productiva del país.
“Es poco probable que en 2026 Bolivia logre revertir el déficit comercial que todavía tiene; sin embargo, va a poder reducirlo en gran medida”, afirmó Jimena León, gerente general de la consultora Nordex Global.
“Se estima que las exportaciones puedan crecer un 10% en relación a 2025. Sin embargo, las importaciones también van a subir por la liberación de varios aranceles y por la baja del tipo de cambio”. Así, “es difícil que tengamos un superávit comercial el 2026”, indicó León, experta en tendencias del comercio exterior boliviano. “Y al no tener un superávit comercial, Bolivia todavía sentirá la presión en sus reservas internacionales y en su canasta (familiar)”, subrayó.
La Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (Cadex) prevé –de manera preliminar– que las exportaciones de este año “se mantengan en niveles muy parecidos a los de 2025”, y que la tendencia a la baja en el sector de los hidrocarburos persistirá, como resultado de la reducción de los volúmenes exportados.
“Los precios internacionales de los principales productos de exportación tienen una tendencia a mantenerse, por lo que las exportaciones estarán en torno a los $us 9.000 millones, siempre lideradas por la agroindustria y los minerales”, indicó el gerente técnico de la Cadex, Rafael Riva.
Para la institución, los sectores que registrarán este año los mayores ingresos por exportaciones serán el agroindustrial y el minero, esto en función a la dinámica de precios internacionales, los cuales pueden cambiar de acuerdo con la coyuntura internacional, en términos de producción, demanda, conflictos internacionales y factores logísticos.
León coincide en que en este año el sector minero seguirá liderando las exportaciones, con la plata y el oro como abanderados, mientras que el sector no tradicional también mantendrá su segunda posición, gracias al aporte de la torta de soya, del aceite y de los derivados de la industria agropecuaria.
El impulso a las exportaciones es uno de los principales pilares de la estrategia del gobierno de Rodrigo Paz para reestablecer la estabilidad macroeconómica. Las medidas que forman parte de este plan, como la eliminación de barreras para las exportaciones del sector, fueron aprobadas mediante el Decreto 5503 del 17 de diciembre de 2025.
En su evaluación de 2025, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) informó que Bolivia cerró 2025 sumida en la estanflación y golpeada por una crisis económica, energética, política y social, con un déficit fiscal que se arrastra por onceavo año consecutivo y con un tercer año de desbalance comercial, pérdida de empleos en el sector formal y pobreza en alza.
En este contexto, el Decreto 5503 apareció como “una señal necesaria y urgente, aunque no perfecta ni suficiente por si sola”, para alcanzar la austeridad fiscal, el sinceramiento de precios de los hidrocarburos y medidas para que el sector empresarial privado vuelva a invertir, producir y exportar, destaca el instituto, conformado por la CAO, Cainco, Cadex, CFB y cámaras regionales de despachantes de aduana.
“Se estima que, con la liberación del sector, con la seguridad jurídica que ofrece el nuevo gobierno y con la eliminación de grandes trabas sectoriales como el Certificado de Abastecimiento Interno, las exportaciones van a ser ampliamente impulsadas en este 2026”, sostuvo la gerente general de Nodolex.
Pero estas y otras medidas, muy esperadas por el sector, quedaron en la incertidumbre el pasado 13 de enero, tras la presión social que obligó a la abrogación del Decreto 5503, una decisión que según los exportadores afecta la credibilidad del país. El Gobierno, sin embargo, ya anunció que artículos clave para atraer inversión y generar seguridad jurídica será remitidos al Legislativo como proyecto de ley.
Un mayor flujo exportador es clave para la estrategia del gobierno, debido a que no solo aporta dólares frescos para la recomposición de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y para aliviar la escasez de divisas, fortalece el tipo de cambio, reduce las presiones inflacionarias importadas y mejora las expectativas económicas.
“El cambio de gobierno ha sido muy importante para el rumbo de la economía del país (…), para que podamos tener divisas, para reducir la presión sobre el tipo de cambio y para estabilizar los precios de la canasta familiar”, pero “los resultados los vamos a ver más que todo en este 2026, destacó León.
Este nuevo potencial deberá superar grandes retos como los bloqueos, que perjudican el libre tránsito de la carga internacional de Bolivia hacia el exterior
“El tema político va a incidir mucho en el resultado que podamos tener este 2026. Evitar los conflictos sociales será un gran desafío para el gobierno”, expresó León.
Para la Cadex, el que las exportaciones bolivianas tengan una mayor participación en la economía nacional y mejoren su competitividad dependerá de la seguridad jurídica; la “liberación plena” de las exportaciones, que dará señales positivas para las inversiones y el incremento de las exportaciones; y la eliminación de la práctica de los bloqueos, además de la mejora de la productividad con el uso de tecnología y biotecnología en todas las cadenas productivas.
“Necesitamos producir más y de manera competitiva, por ello la productividad y la logística son factores fundamentales”, aseveró Riva.
El IBCE lo tiene claro. “La única salida sostenible a la situación actual pasa por invertir y producir más, exportar más e integrarse al mundo sin complejos: las exportaciones generan dólares, fortalecen las reservas, estabilizan la economía y crean empleos dignos”.
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