El oro ha vuelto a consolidarse como el gran refugio de valor en los mercados internacionales. Según un informe del Banco de la Unión Suiza (UBS, por sus siglas en inglés), el metal precioso acumula en 2025 un rendimiento de 28%, superando no solo al Bitcoin, sino también a los principales índices bursátiles y de bonos globales, informó Bloomberg en Línea.
Los analistas Wayne Gordon, Giovanni Staunovo y Dominic Schnider de UBS, explicaron que detrás de este repunte confluyen factores macroeconómicos y estructurales: presiones inflacionarias persistentes en Estados Unidos, crecimiento económico débil, un dólar debilitado y un entorno geopolítico fragmentado.
En este contexto, la demanda global se ha acelerado. UBS calcula que este año los flujos hacia fondos cotizados (ETFs) alcanzarán casi 600 toneladas métricas, el nivel más alto desde 2010, mientras que la demanda total de oro en 2025 se proyecta en 4.760 toneladas, la cifra más elevada en más de una década.
“Los riesgos relacionados con la sostenibilidad fiscal de EEUU, las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal y las tendencias de desdolarización están reforzando la demanda de oro como cobertura”, señala el reporte.
Proyecciones de precio
El banco suizo ajustó sus previsiones y ahora estima que el oro alcanzará $us 3.600 por onza en marzo de 2026, y $us 3.700 en junio y septiembre de ese mismo año. Para fines de 2025, la proyección se mantiene en $us 3.500.
Aun así, UBS advierte que el riesgo principal sigue siendo una eventual alza de tasas de interés en EEUU, que podría fortalecer los rendimientos reales y restar atractivo al oro. Sin embargo, los fundamentos actuales —déficit fiscal, debilidad del dólar y compras sostenidas de bancos centrales— siguen alineados a favor del metal.
En su estrategia global de asignación de activos, UBS mantiene una recomendación positiva sobre el oro, destacándolo no solo como activo refugio frente a la incertidumbre, sino como una herramienta de diversificación clave ante riesgos sistémicos.

