martes 17/5/22
REVISTA IMPRESA

El triatlón no para de crecer pese a su alto costo

Competiciones como el IronCamba reúnen a cerca de 500 participantes. La indumentaria es clave en esta disciplina con trajes de neopreno a partir de $us 200. El rango de las bicicletas es de $us 900 a 11.000 sin contar los gastos de entrenamiento.
TRIATLON-1
Triatletas. La bici debe estar configurada a las medidas de altura y longitudes de extremidades del atleta.

Considerado por muchos un deporte caro, el triatlón cobra fuerza en el país con diferentes competiciones nacionales y departamentales. El más grande es el IronCamba, que se realiza hace cinco años en Santa Cruz. Reúne hasta 500 atletas entre bolivianos y extranjeros.

“Nació gracias a un grupo de amigos que quería entrenar para asistir a competiciones internacionales y el deseo de tener un triatlón de media distancia en el país”, explica Reyes Antelo, organizador del IronCamba.

Un triatlón de media distancia o 70.3 es una prueba vigorosa que incluye 1900 metros de nado en aguas abiertas, 90 km de bicicleta y 21 km trote. Se realiza una vez al año y para muchos es la antesala preparatoria de la mayor competición que existe en este deporte, el Ironman 70.3 organizado por la World Triathlon Corporation (WTC).

Cada vez son más los adeptos a esta disciplina, que se ha convertido en un deporte de moda, aunque es muy exigente y costoso de cubrir.

TRIATLON-3
Carmen Montaño, Triatleta y gerente comercial Becar. "Creo que esta disciplina deportiva en Santa Cruz es de alto nivel, hace poco logramos excelentes resultados en el IronCamba. 
A nivel nacional tenemos el título nacional de equipos y varias medallas, digamos que somos la referencia de esta especialidad en Bolivia".

Una prueba de ello es que la Federación Boliviana de Triatlón creada hace un par de años, aglutina a más de 300 atletas. “Es un deporte que no para de crecer, incluso en la pandemia se realizaron eventos de competición virtuales”, dice Antelo.

Carmen Montaño es una destacada triatleta cruceña que practica este deporte de manera competitiva hace cuatro años. Se inició practicando Mountain Bike, pero se adentró de lleno al mundo del triatlón cuando la empresa de su familia, Becar, de la que es gerente comercial, empezó a importar la marca de bicicletas Orbea desde España.

A la fecha ella participó de todas las versiones de IronCamba además, de competencias internacionales como en el Ironman 70.3 de Cartagena, Maceio, Buenos Aires y Panamá. En esta última competición tuvo la oportunidad de clasificar al mundial de Ironman de media distancia que se realizará en octubre en St. George, Utah. “Cada carrera tiene su magia y en cada país me llevé una gran experiencia además de buenos resultados”, señala.

Ella es una convencida de que el triatlón en Santa Cruz es de alto nivel y un referente a nivel nacional.

“Entrenar tres disciplinas a la vez, requiere de ciertas habilidades y competencias que otros deportes no necesitan. Por ejemplo, para ser un Ironman de media distancia deberás rodar 90km en bicicleta, por lo cual seguramente tu plan de entrenamiento tendrá muchas sesiones en las que deberás rodar más de 3 o 4 horas”, explica Montaño.

El equipamiento es clave en este deporte y tiene un elevado valor económico. Uno de ellos son las bicicletas Orbea, con modelos básicos que parten desde los $us 795 hasta modelos de competencia que pueden llegar a los $us 14.000.

TRIATLON-2
Alejandro Madde, Triatleta. "La sensación de competir en un Ironman es única, los nervios, la emoción, la esperanza. Cruzar la meta sabiendo que uno dio todo, es la mejor sensación. Si se logra un podio o ganar la carrera, se multiplican todos los sentimientos y entra el orgullo de haber logrado algo que nadie había hecho".

No menos importantes son los neoprenos de la marca Orca, adecuados para cada forma de nadar y que van desde los $us 200 hasta los $us 1.000. Además, gorros, lentes, y otros accesorios son necesarios para la competición.

Alejandro Madde, primer boliviano en completar la prueba de Triatlón en los Juegos Panamericanos de 2019, calcula que, para competir a nivel profesional, además de todo el equipamiento (bicicleta, indumentaria, zapatillas) el gasto de entrenador, gimnasio, piscina y alimentación puede ascender a $us 600 mensuales, sin tomar en cuenta los gastos por cada competencia.

Para él, otra gran inversión es la del tiempo que se deja de compartir con la familia y amigos. Es muy común sacrificar horas de sueño para poder entrenar antes de cumplir con labores cotidianas. En temporada alta, el entrenamiento es de 25 a 30 horas semanales. Todo este sacrificio y dedicación es impulsado por el amor al deporte que se ha convertido en un estilo de vida de muchos hombres y mujeres. “Se debe ser buen atleta las 24 horas del día”.

El triatlón no para de crecer pese a su alto costo
Comentarios