En tiempos de incertidumbre económica, escasez de recursos y creciente presión ambiental, pocas empresas en Bolivia están apostando por rediseñar su modelo desde el núcleo. Una de ellas es la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), que ha puesto en marcha Innova Spirit, un programa interno que no solo impulsa nuevas soluciones técnicas, sino que reconfigura el ADN de la compañía para hacer de la innovación una práctica cotidiana, transversal y con propósito.
“Donde otros ven cemento, nosotros vemos soluciones”, dice el lema de esta iniciativa que busca ir más allá de los laboratorios tradicionales de I+D. Innova Spirit no es una oficina aislada de proyectos, sino una cultura viva que articula talento interno, alianzas estratégicas y sostenibilidad.
Una apuesta frente a la adversidad
En palabras del CEO de Soboce, Francisco Shwortshik “la sobreoferta de cemento frente a una demanda estancada nos exigía más que eficiencia: necesitábamos visión. Frente a un entorno desafiante marcado por la crisis y la necesidad de sostener costos en un sector tradicionalmente resistente al cambio, tomamos una decisión fundamental: apostar por la innovación como un camino para crear valor real y sostenible.
Entendimos que la innovación no podía ser vista como una excepción ni como un lujo, sino como una herramienta vital para mantenernos competitivos, relevantes y rentables. Esta convicción nos permitió no solo adaptarnos, sino también liderar transformaciones que hoy fortalecen nuestro modelo de negocio y nos preparan para el futuro”.
Actualmente, Innova está orientado a responder tres grandes desafíos: la sostenibilidad ambiental, la eficiencia operativa y el compromiso social. El 90% de sus proyectos están enfocados en generar valor no solo económico, sino también ambiental y comunitario.
Yakua: el caso que marca el camino
Uno de los primeros grandes hitos de Innova es Yakua, una solución tecnológica desarrollada en alianza con una startup boliviana especializada en ahorro hídrico. El piloto, instalado en la planta de Santa Cruz, ha demostrado un impacto inmediato en la reducción del consumo de agua industrial, generando no solo ahorros económicos, sino reforzando el compromiso ambiental de la empresa.
El caso Yakua ha pasado de ser una prueba interna a convertirse en un modelo escalable, que Soboce ya proyecta replicar en sus demás operaciones. Y no es solo una solución técnica: representa la visión de un ecosistema de innovación abierta, donde las startups locales pueden encontrar respaldo para escalar soluciones con impacto real.
Cultura y metodología: cómo se construye la innovación desde dentro
Según el responsable del programa, Susana Montaño, subgerente de Estrategia, Nuevos Negocios y Crecimiento de Soboce, la clave de Innova no está únicamente en las herramientas, sino en la mentalidad: “Creamos una cultura que reconoce al colaborador como protagonista del cambio. El verdadero motor es el talento humano que propone, experimenta y escala ideas con propósito”.
Para ello, el programa combina metodologías como Design Thinking, metodologías Scrum, ágiles y el modelo PR4M permitiendo pasar rápidamente de la idea a la implementación. Cada propuesta es evaluada por su impacto financiero, alineación estratégica y contribución a los objetivos de sostenibilidad de la compañía.
Resultados y próximos pasos
En menos de dos años, Innova Spirit ha impulsado más de una docena de proyectos estratégicos, entre ellos la creación del Centro de Innovación Ciatec, el desarrollo de nuevos productos eco-sostenibles y alianzas con más de 10 universidades y startups.
A esto se suman iniciativas como Recycling, centrada en economía circular y gestión de residuos industriales, que forman parte de nuestra hoja de ruta hacia 2025.
Lo más relevante: hemos movilizado más de 60 proyectos con distintos enfoques, todos alineados a nuestro propósito de sostenibilidad e innovación, lo que consolida a Spirit como un motor de transformación en el sector
Lo más potente de este proceso ha sido ver cómo la innovación no solo viene desde el liderazgo, sino desde nuestra propia gente. Cada vez hay más involucramiento desde la base operativa y eso asegura que las ideas se traduzcan en acción.
Hacia finales de este año, Soboce proyecta nuevas alianzas estratégicas, la posible adquisición de tecnologías sostenibles y un mayor involucramiento de su base laboral. También se espera el lanzamiento de nuevos retos de innovación interna y la presentación pública de los resultados del programa, incluyendo ahorros económicos y huella ambiental reducida.
Innovar como compromiso con Bolivia
Para la empresa, Innova no es solo una estrategia corporativa, sino una declaración de principios. En palabras de su CEO: “Esta iniciativa conecta con nuestra responsabilidad social porque responde a problemas reales del país. Apoyamos startups, generamos empleo, promovemos una economía verde y construimos capacidades locales”.
Desde Santa Cruz, SOBOCE busca ahora inspirar a otras compañías a sumarse. “Innovar ya no es un lujo, es una necesidad para sobrevivir. El que no se mueve, retrocede”, concluyó.


