El sector del agro se encuentra en un escenario marcado por la escasez de dólares, la falta de combustibles y políticas económicas que generan incertidumbre. Klaus Frerking tomó posesión como presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), acompañado por los vicepresidentes Yamil Nacif y Rodrigo Suárez.
En su discurso de posesión, Frerking advirtió que el agro enfrenta un escenario desafiante debido a la crisis de combustibles que afecta la producción y amenaza la seguridad alimentaria. El desabastecimiento de diésel en plena cosecha es un golpe directo al sector productivo, mientras que la restricción de exportaciones de carne y soya afecta la generación de divisas. "Bolivia necesita exportar para salir de la crisis, pero en lugar de fomentar la producción, se imponen barreras que asfixian al sector" afirmó.
Asimismo, denunció el impacto de la Ley del Presupuesto General del Estado 2025, que según el sector productivo, atenta contra la propiedad privada y genera un ambiente de incertidumbre que desincentiva la inversión.
Entre inflación y recesión
El nuevo presidente de la CAO alertó sobre la combinación de inflación y recesión como un riesgo latente para la economía boliviana. "En su momento advertimos al gobierno sobre el ‘turbión económico’ que se asomaba, hoy podemos decir que ya llegó", sostuvo.
En este sentido, hizo un llamado a las autoridades a adoptar medidas urgentes que prioricen la producción, la inversión y la seguridad jurídica. Asimismo, planteó la necesidad de un marco normativo que impulse la agroindustria y fortalezca la estabilidad del país.
Con las elecciones nacionales en el horizonte, Frerking desafió a los aspirantes a la presidencia a presentar propuestas concretas para el agro. Desde la CAO, anunció la organización de un debate agropecuario donde cada candidato deberá explicar sus políticas para el sector.
"Santa Cruz produce el 70% de los alimentos del país y su potencial es inmenso, pero ha sido frenado por trabas burocráticas y restricciones. Exigimos políticas que faciliten el emprendimiento y promuevan la autonomía regional", señaló.
Unidad para enfrentar la crisis
También se dirigió a los productores con el compromiso de lucha por un agro moderno y libre de restricciones. Afirmó que el sector no se quedará callado ante un Estado que obstaculiza su desarrollo.
"El agro es el motor de la economía. Sin producción, no hay alimento; sin inversión, no hay empleo; sin crecimiento, no hay futuro. Unidos, enfrentaremos los desafíos y construiremos un porvenir próspero para Bolivia", concluyó.

