sábado. 18.07.2026

Valorada en la suma récord de $us 1,5 millones, la vaca Dheli FIV se ha convertido en la hembra Nelore boliviana más cara vendida en el exigente mercado brasilero.  

La operación se concretó durante un destacado remate en la ExpoZebú 2025, en Brasil, donde el comprador, Helio Robles de Oliveira, figura reconocida en el ámbito ganadero, comparte una estrecha amistad con Mónica Marchett, presidente del Grupo Mónica, quien concretó la venta, marcando así un hito para la ganadería de élite de Bolivia y posicionando a Bolivia como un actor relevante en uno de los escenarios más competitivos del mundo para la raza Nelore.

Este logro fue posible gracias a la copropiedad entre el Grupo Mónica y Cabaña Santiago, aliados estratégicos en Bolivia, y al extraordinario trabajo de genética de la Cabaña El Trébol.

Para conocer los detalles de esta singular transacción y las oportunidades que se pueden abrir a partir de este logro, conversamos con Mónica Marchett, empresaria con más de 30 años de trayectoria dedicada a la ganadería de élite en Brasil y Bolivia.   

Coméntenos acerca del Grupo Mónica ¿Cómo ha ido evolucionando y diversificándose?

Primero voy a contarles un poco de la historia del Grupo Mónica Brasil Bolivia. Nosotros somos un grupo agricultor, de agronegocios, tanto de agricultura como de ganadería, tanto en Brasil como en Bolivia. La actividad de la ganadería siempre fue administrada y regida por mi persona.

Yo hago esto desde muy joven cuando empecé con la ganadería en Pirenópolis, Brasil. En Bolivia, mi primer contacto con la ganadería de élite fue hace como 25 años, una iniciativa muy audaz para aquel tiempo. Junto con dos ganaderos bolivianos, Willy Villavicencio y Carlos Bruques, intentamos poner la primera central de embriones en Bolivia. Hicimos esto durante un año y, después, por motivos también de que yo no podía seguir viajando mucho a Bolivia en aquel momento —porque mi papá y mi hermano se mudaban a Bolivia— cerramos la sociedad.

Pero desde siempre tuve una historia con la ganadería boliviana. Mi primer contacto con la ganadería boliviana fue hace como 30 años, cuando fui a la primera feria ganadera a competir. Nosotros, como Grupo Mónica, en Bolivia teníamos una ganadería comercial desde hace unos 12 años y yo, hace 7 años, empecé con la ganadería de élite en Bolivia.

Nos parece destacado cómo ha ido creciendo la empresa, la marca. Ahora han marcado un hito para la ganadería en Bolivia, con la venta en Brasil de la vaca Dheli FIV, de la raza Nelore. ¿Cómo se realizó esta venta histórica?

Hace algunos años ya, ganaderos brasileños vienen a Bolivia y ganaderos bolivianos van a Brasil a esta feria, ExpoZebu, que es la feria más importante del mundo para las razas cebuinas, incluyendo ahí la raza Nelore, que es la raza de Dheli FIV, esta vaquilla que nosotros vendimos ahí, en ese remate. Para mí fue muy importante por dos cosas: yo soy una enamorada de Bolivia, que acogió también a mi familia, a mi papá, y como ganadera tengo grandes amigos ganaderos en Bolivia y acompañé la evolución genética de Bolivia en la raza Nelore durante 30 años. Y hace tiempo, observando esto en las pistas, percibo que hoy hay animales en Bolivia que entran en el plantel de cualquier ganadero brasileño. Dheli FIV es un ejemplo: es un animal boliviano, de la cabaña El Trébol, que fue adquirido por mí junto con la cabaña Santiago, en un remate Nelore de Oro, en Bolivia.

Luego decidimos traer este animal para uno de los principales remates de la feria ExpoZebu, en Brasil, y fue un récord de venta: se vendió por 130.000 parcelas, 33% de este animal, valorizando este ejemplar en 1.500.000 dólares.

Otro factor importante es que la ganadería en Brasil hoy está en un momento de desarrollo, muy favorable. Entonces, creo que todos estos factores —económicos, genéticos y de calidad— ayudaron a que esta venta haya sido un éxito y una alegría para todos nosotros.

MONICA 7

¿Por qué esta venta es importante para Bolivia?

Para Bolivia fue muy importante esto, porque una cosa es que los técnicos puedan decir que el ganado boliviano está a la altura o al nivel del ganado brasileño, es decir, en calidad, no en cantidad, porque Brasil es un país mucho mayor, con muchos más ganaderos. Con esto tenemos más chances de tener una cantidad mayor de animales de nivel A, por ejemplo. Pero en cuestión de calidad, las principales cabañas de Bolivia están al nivel de las principales cabañas de Brasil.

¿Esta venta puede abrir una ventana de oportunidades para que otros ganaderos puedan realizar este tipo de exportación?

Con certeza. Yo creo que esto repercutirá no solo de Bolivia hacia Brasil, sino para toda América Latina. Expozebú es una exposición internacional, que tiene delegaciones de todos los países de Sudamérica, además de México. Y fue realmente un cambio importante para la ganadería de Bolivia. Esto va a lograr que no solo más animales bolivianos sean comercializados en Brasil, sino también que más ganaderos de Brasil vengan a Bolivia para adquirir ejemplares de calidad y hacer este intercambio genético.

Este hecho histórico, esta venta histórica, ¿qué representa para el Grupo Mónica? ¿Qué mensaje envía al mercado internacional sobre la genética boliviana?

Bueno, para mí es una gran satisfacción, como persona, como ganadera y como nelorista —que es mi pasión, todo el mundo lo sabe—. Nosotros tenemos agricultura, que me encanta también, pero yo soy una ganadera de corazón y una apasionada por la raza Nelore, que siempre fue la actividad que ejercí en el Grupo Mónica desde que empecé a trabajar. Entonces, para mí es una gran satisfacción.

Otro punto a destacar es que esta vaca, Dheli FIV, es de un gran amigo y de grandes creadores, como es la familia Anglarill, de la cabaña El Trébol. Y segundo, algo que me emocionó mucho: esta vaca es un cruce de Mauricio Teixeira, un gran amigo de muchos años que infelizmente falleció este año, y que trabajó durante muchos años en la cabaña El Trébol. Entonces, para mí fue muy emocionante, no solo por la genética, sino también por los propietarios, por los compañeros, y este homenaje también para Mauricio Teixeira, un gran apasionado y conocedor de la raza Nelore, uno de los mayores conocedores de la raza, y que dejó su legado en animales como Dheli FIV y otros ejemplares de la cabaña El Trébol.

De su experiencia ¿cómo visualiza el Grupo Mónica la evolución del sector y su rol como puente entre ganaderos bolivianos y brasileros?

Para nosotros es una satisfacción poder estar en estos dos países que yo amo y me gusta mucho, y poder hacer este intercambio. Somos vecinos y muy próximos.

Mis haciendas están localizadas en Mato Grosso, Brasil, muy cerca de Santa Cruz en términos de distancia. Para mí es una gran satisfacción tener una pecuaria de corte en Bolivia, donde el año pasado tuvimos el primer premio en rendimiento de carcasa. Esto viene a respaldar que este trabajo hecho en el desarrollo genético va a tener un impacto en el ganado comercial.

Tendremos más resultados, animales más precoces, con un mejor rendimiento de carcasa, que va a ser un tipo de ganado moderno y que los frigoríficos quieren. Entonces, esto es una prueba de que este trabajo de mejoramiento genético sí tiene resultados no solo en este medio de ganado de elite, sino también para que el ganadero de campo pueda adquirir en estas cabañas, los toros y los embriones, para mejorar su rebaño y obtener mejores resultados.

Hemos visto que tienen la marca Nelore Mónica, que ha innovado en plataformas de comercialización, como el shopping de embriones. ¿Cómo estas iniciativas complementan operaciones como la de Dheli y fortalecen la presencia internacional del grupo?

Recibimos varios elogios en términos de comercialización, en términos de número. Es el shopping que alcanzó más valor comercializado. Vendemos embriones para todo Brasil, para tres países diferentes, abriendo una amplia variedad de mercado allí y no solo del ganado Mónica brasileño, sino también del ganado Mónica boliviano y de Dheli FIV también, que después de su venta estaba en el shopping también comercializando embriones.

Entonces, como una ganadera de Brasil-Bolivia, cada vez estoy haciendo una divulgación en Bolivia, acabo fabricando una conexión con Brasil también. Y cada vez que estoy en Brasil, acabo haciendo una conexión con Bolivia también. Esto es muy importante para los dos países, porque la conversación de información y de experiencia se agrega no solo en el negocio ganadero, sino también en cualquier negocio.

En Bolivia van más de 100 días que no puede exportar carne ¿Esta medida es un desincentivo para seguir invirtiendo en Bolivia?

Sí, claro que no es el ideal. Pero yo creo mucho en el país, creo que las cosas se van a mejorar.

Cuando esto sucede, cuando hay este tipo de medidas vamos teniendo que ser más creativos y adaptando. Creo que la diferencia que tiene el empresario es esta. Si nos acostumbramos un poco a reinventarnos, principalmente nosotros que vivimos en estos países aquí en América Latina, siempre sufrimos algún tipo de mudanza, algún tipo de inseguridad. Pero yo creo, por lo que he sentido en estos 32 años en Bolivia, que vamos a llegar a un denominador común y las cosas van tomando su rumbo como siempre han tomado.

Entonces, yo no soy ni un pesimista ni un optimista, pero soy una persona con mucha esperanza. No me dejo abatir a veces por una medida que tal vez no sea el ideal en aquel momento. Pero nos aguardamos para ver si va a proceder o no.

Sabemos las dificultades que tienen los países. Entonces, nos cabe a nosotros, a los empresarios, esperar las decisiones y decidir cada uno dentro de su negocio, si va a expandir su negocio o si va a detraer su negocio. Esto no sucede solo en Bolivia, sucede en todo el mundo cuando usted está en cualquier negocio.

Entonces, vemos, por ejemplo, en Brasil, es momento de acelerar, en otros momentos es momento de detraer, hasta que tengamos una posición más clara, un estudio más claro de cuánto puedo crecer, cuánto debo invertir o cuánto debo detraerme. Creo que esto es para cualquier lugar. Entonces, trabajamos de esta forma.

Pero les voy a decir, soy una persona que no me envuelvo en política. No me involucro en política y yo como empresaria, como negocio, hacemos un análisis muy frío, muy económico. Si los vientos están favorables para el crecimiento, crecemos.

Si los vientos no están favorables para el crecimiento, nos detraemos. ¿Qué sucede? Cuando el empresariado se detrae, la economía sufre. Cuando el empresariado se siente estimulado y avanza, la economía crece.

Esto no es imponible en cualquier lugar. Entonces, hay momentos de poner el freno de mano y hay momentos de acelerar. Así es.

Pero en las crisis también hay oportunidades y una de ellas es, claramente, lo que ustedes están haciendo con la genética bovina. ¿Qué oportunidades ustedes ven no solamente en el mercado brasileño, sino en otros mercados externos?

Sí, hay muchas oportunidades porque hoy ya se ha probado. Por eso tanto Bolivia como Brasil exportan genéticas de ganado bovino para otros países vecinos de América Latina.

Porque ya está probado que para un ganadero que va a producir carne, si usa todos los mejoradores de genética, va a tener menor costo y más ganancia. Entonces, en el comienzo, hace unos años, era difícil para el ganadero entender por qué voy a comprar un toro un poco más caro, de mejor de genética, si tengo un toro aquí un poco más barato. Entonces, el propio negocio se fue mostrando que cuando usas animales mejoradores de genética, tienes una mayor ganancia en tu negocio.

Y esto se comunica hoy. Vivimos en un mundo globalizado y esto no es sólo en las razas nelore, en todas las razas.

"Cuando el empresariado se siente estimulado y avanza, la economía crece"