El Gobierno nacional puso en marcha una estrategia para reactivar el sector de hidrocarburos, uno de los pilares históricos de la economía boliviana. La iniciativa combina la elaboración de una nueva Ley de Hidrocarburos, el retorno de Petrobras a toda la cadena productiva y una reestructuración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), con el objetivo de atraer inversión privada, recuperar la exploración y aumentar la producción de gas natural.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, explicó que la nueva normativa busca establecer un marco jurídico que genere confianza para los inversionistas sin dejar de resguardar los intereses del Estado. Según la autoridad, el desafío consiste en construir reglas de juego que permitan beneficios para ambas partes y hagan nuevamente competitivo al país frente a otros destinos de inversión energética.
"La ley debe hallar un equilibrio económico similar a la curva de Laffer: si el Estado exige demasiado, nadie invierte; por ello, el marco legal debe garantizar ganancias equitativas tanto para las empresas como para el país", afirmó Blanco.
El ministro indicó que varias compañías internacionales ya manifestaron su interés en ingresar al mercado boliviano y mantienen conversaciones con el Gobierno a la espera del nuevo marco legal, considerado un elemento clave para impulsar nuevas inversiones en exploración y explotación de hidrocarburos.
Petrobras vuelve al centro de la estrategia
Uno de los principales avances dentro de esta política será el inicio de las mesas técnicas entre el Gobierno y Petrobras, programadas para la próxima semana. El objetivo es definir el reingreso de la estatal brasileña a toda la cadena de hidrocarburos, que comprende las actividades de exploración, producción, procesamiento, transporte y comercialización.
La decisión se produce luego de la reunión sostenida en Brasil entre el ministro Marcelo Blanco, autoridades del área económica y energética del Gobierno boliviano, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, y la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard.
De acuerdo con información difundida por la Agencia Boliviana de Información (ABI), durante ese encuentro ambas partes acordaron instalar mesas técnicas para analizar el retorno de Petrobras como socio estratégico del sector hidrocarburífero boliviano. La empresa brasileña también expresó su disposición de colaborar en el proceso de reestructuración institucional y operativa de YPFB.
Blanco destacó que Bolivia mantiene una relación histórica con Petrobras desde hace tres décadas y consideró que el fortalecimiento de esa alianza permitirá recuperar capacidades de exploración y producción que se redujeron durante los últimos años.
"El objetivo es que vuelvan a producir, a explotar aquí en Bolivia, y explorar; tener una sociedad estratégica", sostuvo.
Reestructuración de YPFB
Además del retorno de Petrobras, el Gobierno busca modernizar la empresa estatal petrolera. Según Blanco, la experiencia de la compañía brasileña en procesos de transformación y superación de crisis energéticas puede contribuir al fortalecimiento institucional de YPFB.
No obstante, aclaró que aspectos como los montos de inversión, los campos que eventualmente serán desarrollados o los porcentajes de participación aún deberán definirse en las mesas técnicas y dependerán del nuevo marco jurídico que actualmente se encuentra en elaboración.
Recuperar la producción
La estrategia responde al deterioro que experimentó el sector hidrocarburífero durante los últimos años como consecuencia de la disminución de las reservas, la menor inversión en exploración y la caída de la producción de gas natural.
En ese contexto, el Gobierno considera que la combinación de una legislación más competitiva, nuevas alianzas estratégicas y el fortalecimiento de YPFB permitirá generar las condiciones para recuperar la actividad hidrocarburífera, incrementar las inversiones y consolidar nuevamente al sector energético como uno de los motores del crecimiento económico nacional.
Para las autoridades, el éxito de este proceso dependerá de lograr un equilibrio entre seguridad jurídica, rentabilidad para los inversionistas y beneficios para el Estado, con el propósito de devolver competitividad a Bolivia dentro del mercado energético regional.

