El presidente Rodrigo Paz anunció este sábado la declaratoria de estado de excepción en todo el territorio nacional, tras más de 50 días de conflictos y bloqueos que ocasionaron graves perjuicios económicos, sociales y humanos en el país.
En un mensaje dirigido a la población, el mandatario explicó que la medida fue asumida luego de agotar las instancias de diálogo con los sectores movilizados y aseguró que el objetivo es restablecer la normalidad, garantizar la libre circulación y proteger a la ciudadanía.
“La decisión más difícil fue la de dialogar antes que confrontar, de buscar acuerdos antes de recurrir a medidas excepcionales”, afirmó.
Paz señaló que durante el conflicto el Gobierno mantuvo conversaciones permanentes con distintos sectores sociales y aseguró que se lograron acuerdos con la mayoría de los grupos que planteaban demandas legítimas.
“Durante 50 días no dejamos de dialogar un solo día, horas tras horas escuchando aquellas demandas no solucionadas del pasado”, sostuvo.
No obstante, advirtió que algunos grupos mantuvieron acciones destinadas a generar inestabilidad política. Según la autoridad, el país enfrenta “una estrategia organizada de desestabilización contra la democracia y un gobierno constituido”, e incluso calificó la situación como “un intento de golpe de Estado desde el narcoterrorismo contra un gobierno democráticamente elegido”.
Al anunciar el estado de excepción, el jefe de Estado remarcó que la medida no tiene como finalidad restringir derechos ni limitar la actividad cotidiana de la población.
“Esto no es un estado de excepción para restringir la vida de la gente. Es exactamente lo contrario. Es un estado de excepción para devolverle la libertad”, afirmó.
Junto con la declaratoria, el presidente anunció dos medidas complementarias orientadas a atender las causas estructurales del conflicto y construir consensos de largo plazo.
La primera consiste en la creación de una comisión especial para las provincias del departamento de La Paz, con el objetivo de convertir los acuerdos alcanzados durante el diálogo en proyectos y obras concretas.
“Será una comisión especial para las provincias del departamento de La Paz, históricamente olvidadas y maltratadas”, explicó.
La segunda medida es la convocatoria a un gran acuerdo nacional que reunirá a líderes políticos, gobernadores, alcaldes, universidades, sectores productivos, trabajadores y organizaciones sociales.
Según Paz, la iniciativa tomará como base los consensos alcanzados durante el Encuentro Nacional realizado en Cochabamba el pasado 9 de mayo y buscará construir una agenda compartida para los próximos cuatro años y medio, enfocada en el desarrollo económico, la generación de empleo, el fortalecimiento de la producción y la mejora de la educación.
El mandatario concluyó su mensaje convocando a la unidad nacional y a la reconciliación entre los bolivianos para superar la crisis y encarar una nueva etapa de crecimiento.
“Bolivia merece vivir en paz, Bolivia merece vivir bien, vivir mejor. Bolivia merece crecer. Bolivia merece avanzar”, concluyó.
