El 81% de los productores del agro en América Latina son pequeños productores y la mayoría se encuentra fuera del sistema de las finananzas tradicionales. Las tasas de crédito son muy altas y no cumplen los requisitos para acceder al financiamiento convencional. Esa es, según Teresita Di Marco, la limitante que frena la revolución tecnológica en el campo, independientemente de la escala.
«Podemos hablar de un productor de una hectárea o de un productor de 50 hectáreas; pero siempre está la limitante del financiamiento», señala la Associate Partner de The Yield Lab LATAM, fondo de capital de riesgo enfocado en AgriFoodTech con operaciones a lo largo de América Latina. «La financiación para el productor es esencial. Si tenemos en cuenta que el 81% de los productores de América Latina son pequeños productores, sabemos que la mayoría de ellos se encuentra fuera del sistema de financiamiento tradicional. Hoy no pueden acceder y eso los limita en la adopción de tecnología y en la transformación de sus propios sistemas productivos”.
Pero el cambio está en camino y más cerca de lo que parece. Di Marco señala que el sector fintech agro está «transformando y evolucionando mucho. Está generando una disrupción en el sector». Para ella, esta no es solo una nueva herramienta. «Con la fintech ya no hablamos solo de una nueva manera de producir, sino de una manera entera de entender el sistema agroalimentario», sostiene. Esa disrupción, explica, significa «dar oportunidades sobre todo a nuevos sistemas de financiación para la transformación del agro. Para poder no solo adoptar la tecnología, sino también hacer la transformación en el campo, que es mucho más profunda».
Expansión en la región
El AgriFoodTech —innovación de base tecnológica para la cadena de valor agroalimentaria— emerge con fuerza en el Cono Sur. Esto se debe a la escala de sus extensiones, pero también a las características del emprendedor latinoamericano. En palabras de Di Marco, tiene «una alta flexibilidad, una alta capacidad de adaptarse a los cambios, de sobrepasar las crisis y de encontrar las oportunidades». Esa condición, afirma, hace que el emprendedurismo «sea algo que le resulte familiar».
«En América Latina vamos por un camino que lo vamos armando nosotros a medida que avanzamos. Con todas las oportunidades y todos los desafíos que eso implica”, reflexiona.
En los últimos tres años, ese camino se expandió. «Vemos mucho crecimiento de ecosistemas tanto en la región andina —Colombia es un país que está liderando el crecimiento de su ecosistema en los últimos años— como en Centroamérica y México, donde hemos visto un despegue importante». Ese impulso viene de «una inyección de capital de multilaterales y de organismos internacionales que están viendo la capacidad de emprendedurismo. Además de la necesidad de atraer innovación al campo».
Feria de la Innovación
Y en ese mapa aparece Bolivia. «Tiene un ecosistema incipiente muy vibrante, muy apto para el desarrollo, lleno de oportunidades». Aunque, aclara, «es un desarrollo paso a paso».
Es en ese contexto que Santa Cruz se convierte en punto de encuentro. Di Marco participará de la Feria de Innovación y Emprendimiento que organizan Santa Cruz Innova y Cainco- Ahí moderará el panel «Conectar para transformar: startups, corporaciones e innovación abierta en América Latina». El objetivo, explica, no es exhibir casos de éxito edulcorados, sino poner sobre la mesa un problema real. «Queremos poner abiertamente sobre la mesa que conocemos y que no dejamos de observar. Que existe una cierta desconexión entre adoptar una tecnología y desarrollar una tecnología», advierte.
El panel se propone conversar «abiertamente qué funcionó, qué no funcionó, cómo se puede mejorar». Di Marco valora que los organizadores hayan decidido «acortar curvas de aprendizaje» y apuntar a las brechas que persisten. «No es fácil poner en marcha un evento, no es fácil sostenerlo en el tiempo, no es fácil mejorarlo cuando pasan las ediciones. Y esto es lo que está pasando con el VCILAT», reconoce. DiMarco conluye haciendo un llamada a construir puentes entre el capital y los emprendedores.
