En entrevista exclusiva con ECONOMY, Judy Arce, ingeniera de software y experta en finanzas en Wall Street, afirmó que, desde su experiencia en el sistema financiero más competitivo del mundo, explica por qué hoy la inversión está más democratizada que nunca, cómo funcionan instrumentos como los ETF y qué pasos concretos puede dar cualquier persona, incluso desde Bolivia, para empezar a invertir de forma legal, informada y paciente. Su enfoque no apunta a la riqueza rápida, sino a la construcción sostenida de patrimonio a lo largo del tiempo.
¿Qué fue lo que más la motivó a dejar su carrera corporativa en Wall Street para dedicarse a educar a la comunidad hispanohablante sobre inversiones?
En Wall Street aprendí el lenguaje del dinero, pero también vi quiénes quedaban fuera de la conversación. Entendí cómo funciona el poder, pero también vi cómo ese conocimiento rara vez llegaba a nuestras comunidades. Decidí salir de ese mundo corporativo, pero no del mundo de las inversiones de Wall Street. Ya no trabajo para una corporación enriqueciendo a otros sino fundé mi propia empresa, Latinos Creando Wealth.
Por décadas trabajé ayudando a la gente adinerada acumular más riqueza, hoy mi misión es diferente. Ahora ayudo a las personas de mi comunidad a construir patrimonio para ellos y sus futuras generaciones. Mi motivación fue transformar ese conocimiento en un puente, convertir esa experiencia de décadas en educación práctica para que las familias hispanohablantes e inmigrantes puedan acceder a herramientas que antes parecían reservadas para unos pocos.
Usted menciona que no se necesitan grandes sumas para empezar a invertir. ¿Cuál es un monto realista para que una persona común dé su primer paso en la bolsa?
El primer paso no se mide en dólares, sino en decisión. Con lo que una persona gasta en una salida al cine ya puede abrir una cuenta y empezar. Lo importante es romper la barrera psicológica de creer que invertir es solo para millonarios.
No se necesita una fortuna. Con $us 20 o $us 50 ya se puede abrir una cuenta y comprar un ETF. Lo importante no es el monto inicial, sino el hábito de invertir de manera constante.
En la actualidad, muchas plataformas permiten abrir cuentas con montos bajos. Con $us 5 ya se puede comprar un ETF o una acción fraccionada. Lo importante es entender que el monto inicial no define el éxito: lo que construye patrimonio es el tiempo, la constancia y el interés compuesto.
¿Cuáles son los errores más frecuentes que cometen las personas sin conocimiento al acercarse al mundo de la bolsa y cómo pueden evitarlos?
El error más común es confundir el stock market con un casino.
- Querer hacerse rico rápido.
- Invertir todo a una sola acción.
- Seguir consejos de inversión sin verificar.
El antídoto es la educación: diversificar, pensar a largo plazo y desconfiar de las promesas fáciles. Recomiendo tres pasos básicos: educación financiera, establecer objetivos claros y usar productos diversificados como ETFs, fondos indexados o fondos mutuos de bajo costo.
Para quienes no son expertos, usted recomienda estrategias seguras como los ETFs. ¿Qué características los hacen adecuados para principiantes?
Primero hay que aclarar que en inversiones nada es seguro. Toda inversión... ya sea en el stock market, en un negocio o en bienes raíces siempre implica riesgo.
Sin embargo, un ETF (Exchange Traded Fund) es como comprar un pedacito de todo un mercado en lugar de una sola empresa, comprás un grupo entero. Eso da tranquilidad, porque tu futuro no depende de una sola empresa, sino de la fuerza colectiva de muchas compañías.
Eso reduce el riesgo, simplifica la decisión y permite participar en el mercado con poca plata.
Muchas personas aún tienen miedo de invertir porque creen que es “muy arriesgado”. ¿Cómo se combate ese miedo con información?
El miedo es natural, nace de lo desconocido. Cuando entendés que invertir no es apostar, sino construir patrimonio paso a paso, el riesgo se convierte en oportunidad. La información convierte la incertidumbre en confianza. Y el riesgo deja de ser amenaza y se convierte en herramienta.
Combatimos el miedo al riesgo con información clara. Entender que invertir no es especular, sino participar en el crecimiento económico, cambia la perspectiva. Cuando explico a mis alumnos y seguidores cómo funcionan los ciclos del mercado y la importancia de invertir a largo plazo, las personas ven el riesgo como algo manejable.
¿Es posible que un boliviano, viviendo en Bolivia, pueda invertir legalmente en la bolsa estadounidense? ¿Qué pasos básicos debe seguir?
Sí es posible, siempre que se use un broker internacional autorizado y regulado por la SEC o FINRA, como Interactive Brokers por ejemplo. Los pasos básicos son abrir una cuenta, cumplir con requisitos de identificación (KYC), transferir fondos y elegir productos como ETFs, fondos indexados o acciones. La clave es hacerlo con instituciones reguladas.
Hay quienes buscan resultados rápidos. Usted insiste en construir patrimonio a largo plazo. ¿Qué implica adoptar realmente esa mentalidad de “inversor paciente”?
Es aceptar que la riqueza verdadera y duradera se cocina a fuego lento. No se construye en semanas, sino en décadas. Es mirar más allá de la gratificación inmediata y entender que cada aporte, aunque sea chico, es una semilla que florecerá con el tiempo. Invertir a largo plazo significa reinvertir dividendos, mantener disciplina y no reaccionar a cada movimiento del mercado. Es una mentalidad que prioriza la acumulación gradual sobre la ganancia inmediata. Además, el tiempo es el mejor aliado del interés compuesto.
¿Cuáles son las señales que indican que un curso, mentor o plataforma de inversión no es confiable?
- Promesas de ganancias rápidas o garantizadas. En la inversión no hay garantías.
- Falta de transparencia en costos. Si no hay transparencia total en costos, corre.
- Ausencia de regulación. Es señal roja.
Un curso o mentor no es confiable si promete resultados garantizados. La educación financiera seria nunca ofrece atajos mágicos.
¿Qué impacto cree que podría tener la educación financiera en países como Bolivia, donde aún predomina el ahorro tradicional por encima de la inversión?
La educación financiera puede transformar la cultura del ahorro tradicional en inversión productiva. Eso significa que la plata deja de dormir en una cuenta y empieza a trabajar para la familia, para la comunidad y para el país.
A propósito, el otro día hablando con mi madre me comento que estaba yendo a un pasanaku, antes que yo le advirtiera, me aclaro que no estaba participando simplemente estaba asistiendo a la reunión, fue muy buena alumna :).
Entiendo que prácticas como estas son tradición, pero no necesariamente trabajan a su favor. La plata no solo se guarda, sino que se pone a trabajar en activos que generan rendimiento. A nivel país, esto fomenta inclusión financiera y crecimiento económico sostenible.
Finalmente, ¿qué consejo le daría a alguien que hoy está dudando, siente miedo, pero quiere empezar a dar sus primeros pasos hacia la libertad financiera?
El miedo es natural, pero no debe ser un freno. El primer paso es siempre el más difícil. Recomiendo empezar con montos pequeños, productos diversificados y educación continua. La libertad financiera no es un salto, es un proceso: cada inversión, por mínima que sea, es un avance hacia la independencia financiera.

