El Ministerio de Relaciones Exteriores informó este lunes que realiza gestiones diplomáticas y de coordinación con las autoridades de Chile para agilizar el tránsito en el Complejo Fronterizo Colchane–Pisiga y reducir las afectaciones que enfrentan los transportistas bolivianos y el comercio exterior.
Ante el impacto que esta situación genera en el transporte internacional, la Cancillería solicitó a las autoridades chilenas la adopción de medidas para fortalecer la capacidad operativa del complejo fronterizo, optimizar los procesos de control y despacho y reducir los tiempos de espera, especialmente en el contexto de la normalización del flujo comercial tras las recientes interrupciones en la red vial nacional.
La gestión se produce luego de que el sector del transporte reportara que más de 500 camiones permanecen varados en el paso fronterizo de Pisiga debido a la reducción del horario de atención en el Complejo Fronterizo de Colchane, en Chile, situación que genera largas filas, demoras de hasta cinco días y preocupación por las afectaciones al comercio exterior.
Según un comunicado oficial, las autoridades chilenas informaron que las restricciones temporales en la atención del complejo fronterizo responden a trabajos de mantenimiento, conservación y mejoramiento de la infraestructura.
La Cancillería explicó que, como parte de esas medidas, el complejo modificó temporalmente su horario de funcionamiento hasta el 30 de noviembre. El ingreso de usuarios está habilitado hasta las 20.00, la atención de quienes ingresaron antes de ese horario se extiende hasta las 24.00 y las operaciones se reanudan a las 08:00.
Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que mantiene una coordinación permanente con el Consulado General de Bolivia en Chile y con las instituciones nacionales con presencia en frontera para realizar un seguimiento continuo de la situación.
La Cancillería reafirmó que el Gobierno continuará impulsando, mediante el diálogo y la cooperación bilateral, las acciones necesarias para resguardar los intereses del transporte internacional boliviano, garantizar la continuidad del comercio exterior y contribuir al normal funcionamiento de uno de los principales corredores de integración entre Bolivia y Chile.
