Cinco empresarios y ejecutivos de importantes empresas bolivianas comparten una mirada íntima sobre la figura que marcó sus vidas: sus madres.
Desde distintos sectores, cada uno de ellos —algunos aún con la dicha de tenerlas cerca, otros honrando su legado — recuerda consejos, gestos y enseñanzas que siguen guiando sus decisiones y carácter.
A través de estos relatos, buscamos comprender si grandes verdades, como aquella que dice “todo lo que soy se lo debo a mi madre”, tienen eco en las vidas de quienes hoy conducen empresas, crean empleo y transforman realidades.
A lo largo de la historia, grandes personalidades reconocen que sus madres han sido clave no solo en sus vidas, sino en su determinación para convertirse en emprendedores y empresarios.
“Todo lo que soy y todo lo que espero ser, se lo debo a mi madre”, dijo alguna vez Abraham Lincoln. El escritor, William Ross, fue aún más directo al afirmar que: “La mano que mece la cuna, es la mano que gobierna al mundo”. Estas frases, invitan a reflexionar sobre el valor de las progenitoras.
Anibal Casanovas
“Me enseñó que todo se puede y nada es imposible”
Ella influyó mucho y fue un apoyo importante en mi crecimiento como persona y como profesional”
En el mes de mayo, Anibal Casanovas, gerente nacional Corporativo, de Desarrollo Comercial y Marketing de la compañía aseguradora Alianza Seguros, rinde homenaje a su madre, Lidia Zabala Avila, reconociendo el impacto profundo que tuvo en su formación personal y profesional. “Honestidad, humildad, empatía, responsabilidad y persistencia son los valores que me transmitió y que sigo aplicando día a día”, señala.
Afirma que su madre fue un pilar constante en su crecimiento, y que su apoyo lo impulsó a convertirse en el líder que es hoy. Una frase suya sigue marcando su rumbo: “Todo se puede y nada es imposible”.
Estos principios también los aplica en en la cultura organizacional de Alianza Seguros, compañía a la que le dedica gran parte de su tiempo.
“La calidad no es solo un atributo, es parte de nuestra cultura. Nos diferencia nuestro compromiso con la excelencia, el trato humano y soluciones personalizadas para cada cliente”, destaca Casanovas.
De cara al futuro, proyecta a Alianza Seguros como referente regional en calidad de servicio: una aseguradora que crece con propósito, enfocada en la cercanía, la innovación y la coherencia con los valores que lo formaron desde casa. ”Veo a nuestro equipo fortalecido, motivado, creciendo junto con la empresa. Porque nuestro futuro no depende solo de productos o procesos, sino de las personas que hacen posible que Alianza sea lo que es hoy”, afirma.
Quito Velasco
“Mi madre fue mi complice en muchos aspectos”
Mi madre me enseñó el respeto, la ética y que todo lo que se hace con amor da buenos resultados”
En el mes de las madres, el empresario y diseñador Quito Velasco, director de CASACOR Bolivia, rinde homenaje a la memoria de su madre, Bertina Perrogón viuda de Velasco, quien fue su mayor apoyo y guía durante toda su vida. “Tuve la dicha de tenerla 98 años a mi lado. Éramos cómplices. Ella fue mi consejera, mi compañera tras la pérdida de mi padre, y quien me enseñó que el amor por lo que uno hace es la clave para obtener buenos resultados”, recuerda con gratitud.
Entre las enseñanzas que lo marcaron destacan el respeto, la ética y la importancia de mantener los pies sobre la tierra, sin dejarse llevar por los halagos ni por los tiempos de abundancia. “No todos los tiempos son buenos, me decía. Ahorra, no gastes. Todo pasa.”
Esa base de valores sigue viva en cada uno de sus proyectos, como en CASACOR Bolivia, muestra que dirige desde hace 13 años, y en Quito Decoraciones, con casi cuatro décadas de trayectoria. “La creatividad y la dedicación, incluso en los trabajos más simples, son lo que nos hace diferentes y lo que el público ha sabido valorar”, afirma.
Cecilia Hurtado
“La herencia más valiosa es su ejemplo”
Aprendí de mi madre que todo se puede construir con convicción, compromiso y responsabilidad”
Para Cecilia Hurtado Peredo, gerente financiera de HP Medical, su vida profesional y personal tiene un origen claro: el ejemplo firme y cotidiano de su madre, Norma Peredo de Hurtado, y de sus abuelas, Aida Paz Méndez y Laids Paz de Hurtado. Tres mujeres que, con trabajo incansable y convicción, le enseñaron que el compromiso, la responsabilidad y la dignidad del trabajo bien hecho son valores que trascienden generaciones.
“Mi primer trabajo fue en la panadería de mi abuela Aida, cuando tenía seis años. Ella me enseñó que no importa a qué te dediques: hay que ser el mejor, hacerlo con orgullo y sin importar el qué dirán”, recuerda con emoción. Esa misma filosofía la vio también en su madre, quien administraba una farmacia con precisión y empatía, liderando con carácter sin perder su humanidad.
Hoy, desde su rol en HP Medical, Cecilia lleva consigo ese legado. En su empresa, la vocación de servicio es la base, y programas como Líderes Visibles (enfocado en capacitar a enfermeras) reflejan su compromiso con la calidad, pero sobre todo con la humanidad. “No vendemos solo insumos médicos. Construimos relaciones basadas en la confianza y en el impacto real en la vida de las personas”, afirma. Convencida de que el ejemplo es la mejor forma de educar y liderar, Cecilia honra en cada decisión el legado de esas mujeres que le mostraron que se puede construir un camino propio sin renunciar a los valores esenciales.
José Luis Camacho
“Ella esculpió en mí la ética y el compromiso”
Me enseñó, con su actitud, que construir algo propio tiene un valor que trasciende lo económico: dejar huella”
Detrás de su éxito, José Luis Camacho, presidente del Grupo Nacional Vida reconoce que su mayor escuela fue el ejemplo silencioso y firme de su madre, Katy Marcela Miserendino, cuyo legado honra en este especial del Día de la Madre.
“Mi madre me enseñó con el ejemplo: la honradez, el valor de la palabra, la constancia y la disciplina silenciosa”, afirma. Estas enseñanzas, se convirtieron en los pilares éticos que hoy guían cada una de sus decisiones empresariales. Camacho reconoce que fue la actitud resiliente y el esfuerzo constante de su madre lo que despertó en él el deseo de construir algo propio. “Ella nunca se detuvo ante las dificultades y me enseñó que emprender es también una forma de dejar huella”, expresa.
Resalta una frase que lo acompaña hasta hoy: “El agradecimiento a Dios y a cada persona que forma parte de tu vida te abre las puertas de la felicidad.” Estos valores también se reflejan en la filosofía de Nacional Seguros, donde Camacho lidera con un enfoque profundamente humano. “Buscamos generar bienestar real”, concluye.
Óscar mario Justiniano
“Ella sembró los valores que hoy rigen mi vida y mi empresa”
Su influencia marco mi vida en todos los ámbitos, tanto en la familia y en las relaciones personales y empresariales que construí”
El empresario cruceño, Oscar Mario Justiniano Pinto, reconocido por su rol como representante del sector privado en Santa Cruz, rinde homenaje a su madre, destacando las enseñanzas que moldearon su camino personal y profesional.
“La familia como pilar fundamental, el cumplimiento de la palabra, la honestidad y la empatía son valores que mi madre me inculcó desde siempre, y que aplico en cada decisión que tomo”, afirma Justiniano. Su influencia, dice, fue decisiva no solo en su desarrollo como empresario, sino también en su forma de relacionarse y liderar.
Al hablar de ella, no duda en citar dos frases que aún resuenan en su vida: “Los hermanos sean unidos…” y “No es delito ser pobre, pero es vergüenza ser ladrón”, que reflejan una ética de integridad y unidad que ha guiado su actuar. Ese legado también se refleja en su actividad empresarial, que considera una extensión de su familia.
“El respeto y la conciencia de que toda acción tiene consecuencias son principios fundamentales en nuestra cultura corporativa”, asegura.

